Randolph Keys: Rodilla maltrecha en Vitoria

Randolph Keys: Rodilla maltrecha en Vitoria
En la NBA con los Hornets.

Javier Ortiz Pérez

No tuvo suerte Randolph Keys en España. Llegaba con la etiqueta de haber sido un buen jugador complementario en la NBA, pero tuvo bastantes problemas de lesiones y no llegó a terminar la temporada 92-93 con el entonces Taugrés Vitoria.

Keys parecía una apuesta muy bien tirada: un ágil escolta-alero de 2,01 que había sido seleccionado en primera ronda del ‘draft’ por parte de Cleveland Cavaliers (número 22). En su carrera universitaria con Southern Mississippi ganó el torneo NIT, en el que fue nombrado jugador más valioso.

En su segunda campaña en la mejor liga del mundo, entre la franquicia de Ohio y los recién nacidos Charlotte Hornets, se saldó con más de 20 minutos de promedio, pero en la siguiente jugó bastante menos y se buscó la vida en Europa, primero en el Racing de París y luego en la Benetton de Treviso, supliendo al mismísimo Toni Kukoc.

En Vitoria empezó la temporada, pero primero fue sustituido temporalmente por Matt Steigenga y luego, aunque llegó a regresar a las pistas, de forma definitiva por Roland Gray. En total fueron nueve partidos con 8 puntos y 3,8 rebotes de promedio. Lastrado por un mal porcentaje de triples (19%), solamente mostró detalles, como en la victoria ante el Pamesa, cuando logró 16 puntos.

“El tiempo que pasé en España fue muy bueno. El equipo de Vitoria, incluso con mi lesión, me trató muy bien. Me fui de allí decepcionado conmigo mismo porque no pude mostrar a la gente mi juego, con espectáculo y campeonatos. Pero en general fue una experiencia magnífica”, recuerda ahora.

Fue una rodilla la que le atormentó en su tiempo en la capital vasca. Su incorporación había levantado grandes expectativas también en el vestuario. Pablo Laso, entonces base del equipo, señalaba en El Mundo Deportivo: “Tenemos el mejor equipo de las últimas temporadas al poder mejorar nuestro juego con Nicola como nacional y Randolph Keys como tercer extranjero (…). Es un americano muy bueno según señalan sus estadísticas”.

Regresó a Estados Unidos, primero a la CBA y luego con un contrato temporal con los Lakers. En los Bucks de la 95-96 demostró estar bastante recuperado y disputó 69 partidos (11 minutos de promedio). Y volvió a saltar el Atlántico para jugar en Verona nada menos que tres temporadas. “Allí estuve mucho mejor y ganamos la Copa”.

Desde 1999 está retirado, impulsando programas para chicos con problemas en los colegios. Vive en Charlotte.