Francis Sánchez: El ‘hasta pronto’ de un tirador

Francis Sánchez: El ‘hasta pronto’ de un tirador
Con el Cáceres ante el que después sería su último equipo en activo, el Melilla (Foto: CB Melilla).

Javier Ortiz Pérez

Hace algunas semanas, Francis Sánchez anunció su retirada definitiva del baloncesto. Llevaba ya un año sin jugar, aquejado de graves problemas de cartílago en una de sus rodillas, la izquierda. Fueron las lesiones e intervenciones quirúrgicas en las articulaciones las que condicionaron la primera mitad de su carrera y probablemente las que le impidieron jugar más que una sola temporada en ACB (Proaguas Alicante 2000-01, 6,5 puntos en 16 minutos), aunque se convirtió en un nacional muy importante en LEB (Complutense, Plasencia, La Palma, Tenerife, Cáceres, Granada, Melilla) gracias sobre todo a su tiro exterior. Daba la impresión de que, cuanto más difícil le resultaba un lanzamiento, más posibilidades tenía de meterlo. A continuación os dejo con su carta de despedida como buen resumen de cómo ha vivido el baloncesto, aunque desde luego es una puerta que no cierra, ya que quiere convertirse en entrenador.

“En un colegio de Málaga (el García Lorca) a los 9 años empecé mi vida deportiva en el mundo del baloncesto, y digo mi vida porque lo ha sido y lo será siempre. Como dicen muchos entendidos, cuando ya te estás por morir, dicen que recuerdas en los últimos momentos toda tu vida, pues esto es muy parecido: tomas la decisión de dejarlo definitivamente y vuelves a recordar tus inicios y toda tu vida de jugador.

Lo dejo porque definitivamente no puedo más con los problemas en mis rodillas, sobre todo la izquierda. Si no hubiera sido por ello, hubiera seguido, no lo duden. Aunque los tiempos sean malos, el amor que le tengo a este deporte ha sido y será siempre eterno. Me lo dio todo. Cuando digo todo es todo (familia, ciudades, amigos, enemigos, dinero, lesiones, éxitos deportivos, etcétera).

Hace aproximadamente un año, el 27 de septiembre de 2013, sufrí una lesión en mi rodilla izquierda en un salto en un partido con mi equipo. Desde ese mismo momento he estado un año para intentar recuperarme y me sometí a dos intervenciones quirúrgicas más, de las seis que ya tenía en mi cuerpo entre rodilla derecha y espalda. En total, han sido ocho intervenciones, sin encontrar nada de mejoría y sin poder conseguir entrenar ni un solo día.

Por lo que después de esto y de consultar a los mejores médicos de nuestro país (que me lo pintaban muy difícil, ya que era un problema de cartílago con un defecto osteocondral muy grande y sin posible cura) decido retirarme. Era luchar contra la naturaleza y como digo, a día de hoy, es imposible.

Han sido 26 años jugando al baloncesto, desde los 9 años que empiezo en el colegio García Lorca de Málaga hasta los 35 años donde vuelvo al equipo de mi tierra y desde el que me he podido retirar. Ha sido un placer.

Me hubiera encantado retirarme jugando, pero las cosas y el destino vienen así. Siempre era de los que decía me retiraré a los 50 años pero no ha podido ser (estoy jodido solamente por eso, jajajajaja).

Indudablemente hay mucha gente a la que quiero dar las gracias, me quedaría una noche escribiendo los nombre de todos, pero a los que quiero dar las gracias son a mis PADRES que, en las duras y en las maduras, siempre han estado las 24 horas. Todo lo que he sido en el baloncesto ha sido gran parte a ellos. GRACIAS.

Ahora me quedo con todo lo vivido, por supuesto que no desecho nada de todo ello. El deporte del baloncesto lo ha sido todo para mí y lo seguirá siendo en lo sucesivo, pero ahora desde otra dimensión bien distinta, y ésta espero que sea la de entrenador. Me gusta la cancha y tengan claro que, si no he podido seguir saltando, corriendo y tirando, por lo menos intentaré enseñar todo eso y más.

También, aunque tenga mis títulos, toca ver e ir aprendiendo un poco el mundo del entrenador. La verdad que cuento con cierta ventaja porque he sido jugador durante muchas temporadas, pero no por eso seré buen entrenador. Lucharé para serlo en lo sucesivo.

De momento, me despido como jugador con un sentido y sincero: GRACIAS POR TODO, BALONCESTO”.