José Simeón: Un ‘taronja’ en Lleida

José Simeón: Un ‘taronja’ en Lleida
Con el Valencia Basket, muy joven.

Javier Ortiz Pérez

No hay que perder de vista a José Simeón. Debutó muy joven en la Liga Endesa después de completar toda su formación en el Valencia Basket y ahora está haciendo méritos en la Adecco Oro con el Força Lleida, jugando bastantes minutos y creciendo como jugador. Pronto cumplirá 24 años y no sería raro volver a verle compitiendo con los mejores a corto-medio plazo. Hay algunos jugadores que necesitan una maduración especial.

“Tengo un gran recuerdo tanto de todos los años que pasé en la cantera del Valencia Basket Club como de los dos años de profesional con el primer equipo”, cuenta después de uno de sus partidos con su actual equipo. Esos dos años fueron 2009-2010 y 2010-11. “Para mí todo sucedió muy rápido, di el salto de Junior directamente a la ACB y la verdad es que tengo un gran recuerdo de ese año, en el que disputé muchísimos minutos, me gané la confianza del entrenador Neven Spahija y sobre todo, conseguimos la Eurocup. El año siguiente fue un poco más duro a nivel personal, pero a pesar de ello aprendí muchísimo y disfruté en grande de poder competir en una competición tan bonita como es la Euroliga”, apunta.

En total en esas dos campañas acumuló 48 partidos en los que disputó una media de 10 minutos. En el 95% de ellos no había llegado todavía a los 20 años, lo que es un dato a tener en cuenta. Al tiempo se hizo un habitual en los veranos de las selecciones españolas de categorías inferiores.

Preguntado por cómo se define, afirma que es “un jugador que vive y le apasiona el basket, que intenta llevar lo mejor posible su equipo y que intenta controlar los ritmos de partido. No soy un anotador, pero me considero un buen jugador defensivamente y que todavía me queda muchísimo por aprender y mejorar”. La humildad se deja ver entre líneas.

En Lleida lleva los últimos cuatro años –los tres últimos en el denominado Força Lleida-- con un rol cada vez más importante, pero sus valores van más allá de los de la pista. Es consciente de que con el baloncesto cada vez es más complicado ganarse la vida y no ha descuidado su preparación para el futuro laboral. “Mi vida actual se basa en entrenar, estudiar y descansar. Actualmente, al mismo tiempo de jugar con mi equipo, lo compagino con los estudios presenciales de Arquitectura Técnica en la Universidad de Lleida. Gracias a Dios me considero un auténtico afortunado de poder hacer lo que realmente me apasiona y, a la vez, poder sacarme una carrera universitaria”.

Cabeza bien amueblada, sí señor, como también demostró en la temporada 2012-13, cuando el Valencia le ofreció regresar temporalmente para cubrir la lesión de Rodrigo San Miguel. Pero él prefirió no dejar ‘tirado’ al Força Lleida solamente por vestir un mes de ‘taronja’. Puede que haya más oportunidades en el futuro.