Carlos Uzal: Un ‘galego’ de Gales

Carlos Uzal: Un ‘galego’ de Gales
Tau 99-2000, única experiencia ACB.

Javier Ortiz Pérez

Para empezar, curiosidad al canto: Carlos Uzal es el único jugador de la historia de la liga española que nació en Gales. Concretamente en Newport, una localidad al sureste del país adonde sus padres, unos humildes campesinos gallegos, emigraron en los años 60. ‘Charlie’, que así es como llaman a nuestro protagonista de hoy en el mundo del basket, no recuerda nada de aquello: tiene nacionalidad española y volvió a ‘casa’ en 1973, con apenas dos años.

La familia se estableció en A Coruña, donde el chico, crecidito, empezó a jugar al balonmano. “Yo era central y llegué a estar en alguna selección gallega de categorías inferiores”, apunta. Sin embargo, la vida se la cambió un entrenador del Bosco, que le ‘lió’ para unas pruebas de baloncesto. “Tenía 15 o 16 años y me cogieron. Creo que el balonmano me ayudó mucho, sobre todo en el manejo del balón, que ahí es más pequeño”, añade.

Uzal se incorporó luego al Calasanz de Santiago y al Obradoiro, en el que era junior en la temporada 89-90, cuando perdió el ‘playoff’ de ascenso ante el Juver Murcia pero que acabaría valiendo subir, aunque fuese tantos años después, por la falsa nacionalización de Esteban Pérez. Él también tuvo su papel ahí: “Recuerdo que ‘Pirulo’ Fernández, que era el entrenador, nos dijo después del primer partido, que perdimos, que estábamos en ACB, que acababa de estar con los padres que le habían buscado a Esteban y se lo contaron todo. En el segundo no jugó y a mí me hicieron salir del pabellón, abarrotado, para llamar por teléfono desde una cabina y contárselo a nuestro abogado, que ya estaba sobre el tema”.

Fueron tres años con el primer equipo del ‘Obra’ y después inició una ‘gira’ por Segunda y EBA: Salamanca, Doncel La Serena, Ferrol, Verín, Peleteiro… Un tío duro defensivamente (“quizás un poco de más”, reconoce) y con cierta ‘mano’ que tuvo la suerte de vivir el ascenso del Gijón a la ACB en 1999, llegando al equipo en los últimos meses como refuerzo.

Su única experiencia en la máxima categoría se produjo a finales de ese mismo año. Empezó la temporada 99-2000 con el Sondeos Coruña, en LEB, pero no estaba a gusto con sus minutos y su agente le consiguió una espectacular salida. El Tau, siempre aficionado a los ‘temporeros’, le fichó un jueves y le hizo debutar a los tres días ante el Real Madrid. Anotó su único punto aquel día en los cuatro partidos que totalizaría, solamente doce minutos. “Era complicado con la gente que había en el equipo”, dice, aun así, orgulloso de aquel episodio.

Apenas se movería de equipos gallegos de la EBA a partir de entonces, con la excepción del Adoz UPV de San Sebastián (2004). Su último equipo como profesional, el Leyma Coruña, un poco más arriba (LEB Plata, 2008-09). Inmediatamente, tras retirarse, ese mismo club le dio la oportunidad de entrar en su estructura técnica. En la actualidad es ayudante del primer equipo, en Oro, a las órdenes de un ‘clásico’ como Tito Díaz, un trabajo que satisface enormemente. “Es una gran experiencia”, resume.