Giorgios Sigalas: El 2-22 de ‘Rambo’ en Granada

Giorgios Sigalas: El 2-22 de ‘Rambo’ en Granada
Entrando a canasta con el Aris.

Javier Ortiz Pérez

Seguramente la peor experiencia en la carrera deportiva de un campeón de Europa, adorado en su país, como Giorgios Sigalas fue en Granada. Sucedió en la temporada 2002-03, cuando el conjunto andaluz incorporó a este carismático alero griego que, todavía con 31 años, se esperaba que pudiese aportar mucho al proyecto.

Sigalas es uno de estos griegos que tienen cara de griegos, y si no, mirad la foto. Y jugando también era muy griego: pegajoso, competitivo, listo y, sobre todo, guerrillero. Él lo era especialmente a juzgar por el mote que le tenían los hinchas del Olympiacos, el equipo de su corazón, en el que ingresó a los diez años. Le llamaban ‘Rambo’ debido a su musculatura, a su indudable fortaleza.

Con bastantes minutos en pista, lo ganó todo en El Pireo, incluso la ‘triple corona’ en 1997. Fue él como capitán quien levantó la Liga, la Copa y la Euroliga. Además, era un fijo en las convocatorias de la selección helena, donde también ejercía de líder espiritual. Fue entonces cuando decidió volar, quizás en busca de nuevas experiencias o más protagonismo ofensivo, aunque eso tampoco le faltó en años como 1996, cuando fue ‘MVP’ de la liga. La ‘sentencia Bosman’, cuya aplicación empezó justamente aquel verano, le permitía explorar horizontes. Pero simplemente anduvo un año en Milán para regresar, esta vez a primero al Aris y luego al Paok.

En el 2002 voló de nuevo fuera. Granada parecía un buen sitio y casi fue presentado como ‘jugador franquicia’. Sin embargo, nada salió bien. Quizás a él personalmente no le fue tan mal (9,4 puntos, 4,1 rebotes y 2,3 asistencias), pero el equipo fue un completo desastre. A poco de terminar la competición, y con el descenso en el bolsillo, ambas partes decidieron que era mejor acabar la relación y él se incorporó al Reggio Calabria como refuerzo para los ‘playoffs’. Fueron 24 partidos en España… de los que solamente ganó dos.

Después, un último regreso a Grecia, pero no volvió a estar ni en la selección ni en los equipos aspirantes al título. Se retiró con 37 años en el Aris, en el 2007, para poco después iniciar su carrera como entrenador, que ha alternado con la de comentarista para partidos de la Euroliga y un puesto de responsabilidad política relacionado con el deporte en la municipalidad de El Pireo. Ha dirigido al Ermis Lagada y actualmente al Egaleo (tercera categoría nacional), además de a varias selecciones griegas de categorías inferiores. En el 2009 se habló de que podía incorporarse al cuerpo técnico de los Toronto Raptors, pero nada se concretó. Se le intuye un tipo de carácter al que perder (y perder tanto) le tuvo que sentar soberanamente mal, por muy hermosa que sea Granada.