Keith Robinson: Un partido, una victoria, un punto

Keith Robinson: Un partido, una victoria, un punto
Algeciras 93-94.

Javier Ortiz Pérez

Keith Robinson solamente disputó un partido en la ACB. Fue en la temporada 92-93 como sustituto temporal del lesionado Marvin Alexander en el Girona. La peculiaridad extra es que, a pesar de disponer de 23 minutos en pista, no llegó a anotar una sola canasta en juego (tras tres intentos) y su único acierto fue en un tiro libre. Tampoco su cifra de rebotes (tres) midiendo 2,06 y jugando de pívot invitó a mantenerle la confianza.

Eso sí, puede presumir de irse de la liga con un 100% de victorias, que ya los catalanes se impusieron en aquel encuentro al Coren Ourense (71-78). Resulta curioso comprobar que el ‘hombre clave’ del choque fue Dusko Ivanovic con sus 25 puntos.

Robinson pareció, a ojos de Alfred Julbe, su entrenador, un jugador de un nivel distinto al que se exigía a un interior en la máxima división. De hecho, había empezado la temporada en el Castellón, en Primera B, donde promedió 20 puntos y 7 rebotes. En esa misma categoría repetiría la siguiente campaña con la camiseta del Algeciras, que por entonces estaba vinculado al Caja San Fernando. Los sevillanos nos llegaron a echar mano de él en la 93-94, como sí harían posteriormente con americanos que llegaron en el mismo papel, como Richard Scott y Michael Polite.

Aunque formado en la prestigiosa universidad de Notre Dame, su experiencia cuando llegó a España se reducía a unos meses en el Mónaco y un par de etapas en la CBA. Posteriormente, su trayectoria no repuntaría demasiado y volvió a ejercer de ‘temporero’, esta vez en Italia, y a la propia CBA. Sí que gozó de más protagonismo en Inglaterra.

Tan breve como fue su participación en la ACB ha sido casi su respuesta cuando se le ha preguntado por sus recuerdos de España. Eso sí, son positivos: “Me encantó jugar allí, disfruté mucho con la gente que acudía a los partidos”.

Actualmente trabaja con chicos con problemas y (un poquito de ‘crónica en rosa’) está casado con Andrea Mangum, ex jugadora profesional de baloncesto que también estuvo en Europa durante una época. Tienen dos hijas, Kennedi (11 años) y Amari (13). Esta última, asegura su padre, está destacando jugando al baloncesto en ‘high school’.