Gabriel Estaba: Una gloria nacional venezolana

Gabriel Estaba: Una gloria nacional venezolana
En el Askatuak 92-93 (Foto: Askatuak.com).

Javier Ortiz Pérez

Gabriel Estaba, uno de los mejores baloncestistas de la historia de Venezuela, jugó en España en los 90. Fueron dos etapas bien distintas: una con mucho protagonismo en el Askatuak de la temporada 92-93 (Primera B) y otra como reemplazo temporal en el Caja Cantabria de la 97-98 (solamente dos encuentros ACB).

‘El Jabao’ Estaba fue y es todo un ídolo en su país. Internacional en múltiples ocasiones desde 1983, fue el sostén del equipo durante una década junto a Carl Herrera. Como él, completó su formación en Estados Unidos (South Alabama University), aunque no tuvo la suerte de acceder a la NBA, pese a probar con equipos como Charlotte Hornets. Demasiado pequeño para jugar por dentro (dos metros ‘pelados’), aunque muy fuerte y con recursos.

En 1992, y tras haber tenido una experiencia europea anteriormente en Portugal, se incorporó al Askatuak, donde completó notables actuaciones en un equipo que fue sexto, una buena posición para lo competitiva que era entonces aquella liga. “Tuve buena aceptación en España”, recuerda ahora en declaraciones conseguidas gracias a la ayuda del periodista venezolano Daniel Gómez.

“Mi agente era americano, pero era muy lento –no sé qué quiso decir con esto, la verdad--. Sin embargo, mi primera firma se dio en 1992 con el Askatuak, en el País Vasco. Con Caja Cantabria jugué después que me llegara una oferta tras jugar el Premundial de Uruguay”. Sí, en Torrelavega fue una simple sustitución a Bob Harstad. En aquellos dos encuentros, los primeros de la temporada, echó una buena mano (17,5 puntos y 6,5 rebotes). Se había alejado bastante del aro respecto a la época de Askatuak.

“Lo que más me gustaba de España era que se jugaba un basket duro, muy técnico. No regalaban nada. Tenías que trabajar para ser un jugador estelar. Era exigente, por eso me dedicaba más. Igualmente pude rendir”, añade.

Otro recuerdo es que “casi todos los viajes los hacíamos en autobús. Eran muy largos y siempre me quedaba despierto en la noche para dormir durante el día. Pero las reglas de los equipos era que el equipo debía desayunar, almorzar y cenar juntos. Allí se me complicaba un poquito la cosa”. En su opinión, “el baloncesto antes era más físico y ahora es más dinámico. He visto partidos de la ACB y me sorprendió la calidad. Es una mezcla de pase extra con velocidad. Vale la pena verlo”.

Según cuenta, hizo buenas amistades en España. De entre ellas, destaca a dos personajes que nos resultan muy conocidos. “Un jugador muy alto que se llama Romay. No nos hemos vuelto a ver, pero lo respeto. Igual a Quino Salvo”. El gran Quino fue compañero suyo en San Sebastián.

Estuvo jugando hasta el 2002 en el Gaiteros de Zulia de su país (tres veces MVP de la liga), aunque tuvo un breve regreso en el 2004 (un partido). Además, también tuvo alguna pequeña etapa en Puerto Rico y República Dominicana. Cercano al gobierno de Nicolás Maduro, ha realizado campaña a favor del actual presidente venezolano como miembro del Movimiento por la Paz y la Vida, una organización que agrupa a instituciones del Estado involucrados en el tema de la seguridad, actores, deportistas y jóvenes de todo el país para lograr la paz, la seguridad y la tranquilidad del pueblo venezolano.