Antonio Rodríguez: Añorado alero-bombero

Antonio Rodríguez: Añorado alero-bombero
Con el Oximesa Granada 86-87.

Javier Ortiz Pérez

Reconozco abiertamente que desconocía el caso de Antonio Rodríguez Franco, al que no tenía en la triste lista de ex jugadores de ACB fallecidos. Pero hace unos días, ‘googleando’, encontré que este histórico del baloncesto granadino falleció en el 2003, cuando era jefe de bomberos de la ciudad de La Alhambra.

Pido disculpas por mi ignorancia porque parece que Rodríguez Franco era una persona muy querida y que ha tenido varios homenajes desde entonces. Nacido en el mítico barrio del Albaicín, formó parte como capitán y alero importante del Oximesa que consiguió el ascenso a la máxima categoría en 1986, cuando ya tenía un pie puesto en lo que sería su actividad profesional los años siguientes, hasta su dolorosa desaparición. El 16 de junio del 2003 su coche cayó desde un viaducto de 200 metros en Huétor, en la provincia de Granada. El golpe contra el suelo debió ser terrible. Tenía 46 años.

Las necrológicas publicadas el día siguiente incidían en que no se sabía si era mejor deportista o bombero. “De lo que no cabe duda es de su inmenso amor por Granada (…). La muerte de Antonio Rodríguez Franco (…) en un incomprensible accidente de tráfico deja una honda tristeza. Su temprana pérdida engrandece aún más su figura de casi dos metros de altura”, se escribía en El Mundo. Con el Oximesa jugó 10 partidos en ACB en la 86-87 (18 puntos en total).

“Se debatió siempre entre sus dos grandes pasiones: el servicio a los demás en el Cuerpo de Bomberos y el deporte de elite. En ambos campos llegó a lo más alto y siempre dejó entrever un talante conciliador. Deja viuda y una hija”, añadía el diario, reflexionando sobre la dicotomía en la que se desarrolló su vida. “Si en el baloncesto consiguió llevar al equipo local a lo más alto de la ACB, en su profesión impulsó el Consorcio Provincial de Bomberos, desde el que se ha puesto en marcha la modernización de este cuerpo en buena parte de la provincia de Granada, y consiguió dotar a la capital de uno de los más modernos parques de Andalucía”.

Antonio Rodríguez empezó jugando al baloncesto en el Albaicín para después pasar al Club Deportivo Universidad, siendo seleccionado para la selección universitaria a nivel nacional. Tuvo la posibilidad de trasladarse a Barcelona, pero no quiso. “Una vez apartado de la práctica del baloncesto, sin embargo, nunca dejó su relación con este deporte y horas antes de su muerte le habían propuesto incorporarse al equipo del CB Granada como directivo”, apunta El Mundo.

Se cuenta que en más de una ocasión acudió a entrenar después de participar en la extinción de algún incendio, cubierto de tizón. Estudió Arquitectura Técnica. Uno de sus legados fue la construcción del Parque Norte de Bomberos. Para conocerle un poquito más está bien recurrir a la entrevista que le publicó El País en 1987, justo tras su retirada. Descanse en paz.