Rubén Sánchez: 44 segundos para toda la vida

Rubén Sánchez: 44 segundos para toda la vida
Celebrando un trofeo.

Javier Ortiz Pérez

Rubén Sánchez pertenece al extenso club de jugadores que solamente contabiliza un encuentro en la Liga Endesa. Cumple el tópico del caso: jugador joven de la cantera que recibe como premio a su trabajo semanal en los entrenamientos debutar en el primer equipo durante unos segundos cuando el resultado ya está decidido. En el caso de este base de 1,85, ocurrió en la temporada 2006-07 ante el Unicaja. Fueron 44 segundos que no olvidará, por supuesto.

Pero para llegar a ese momento, y aunque no vuelva a repetirse, como fue su caso, ha habido muchas horas de entrenamiento desde niño, de mañanas y tardes entregadas al baloncesto. Siempre digo que cualquiera que consigue pisar una cancha ACB, aunque sea en una rueda de calentamiento, ha sido el mejor de su colegio y se ha hinchado a anotar en infantiles o cadetes, como mínimo.

Para Rubén no fue distinto. “Tengo muchos recuerdos, y varios muy especiales, desde mi primer Campeonato de España, mi convocatoria para una concentración de la selección española…”. Eso sí, todos eso queda por debajo de aquel día en el Palacio murciano ante Unicaja. “Lo recuerdo todo perfectamente. Al finalizar el entrenamiento del día previo al partido, coincidí en el vestuario con Manolo Hussein y me comentó que tenía que estar preparado para salir en cualquier momento para "echar un capote" ya que teníamos varios lesionados. Cuando Goran Dragic hizo la quinta falta, Manolo se giró y me hizo un gesto con la cabeza… "Vamos, Rubén". Me quité el ‘cubre’ y salí con todas las ganas del mundo deseando coger un balón para jugármela. El momento llegó, pero falle el tiro de tres puntos a pase de Pedro Robles. Perdimos de muchísimo, fallé el tiro, jugué menos de un minuto, pero fue algo inolvidable”, cuenta. Se autodefine como “un jugador con una buena visión de juego y buen tirador”.

Su acercamiento a las canchas de élite no fue mucho más allá, aunque la siguiente campaña estuvo en el EBA del Murcia.

Actualmente vive en su pueblo natal, San Pedro del Pinatar, y trabaja en una empresa familiar de carpintería metálica llamada Trimetal Sureste, SL. No ha perdido de vista el baloncesto: ejerce de entrenador ayudante con unos chavales de categoría cadete en el club AD Marme de San Javier. Quizás un día alguno de ellos sienta lo que es debutar en la Liga Endesa.