Mergin Sina: Orígenes diversos

Mergin Sina: Orígenes diversos
Huelva 97-98.

Javier Ortiz Pérez

El pasaporte comunitario revitalizó la carrera de Mergin Sina, que se movió en dos equipos andaluces (Huelva y Granada) a finales de los 90 después de haber sido un americano importante en Portugal. En España no daba para tanto, pero sí supo adaptarse bien al papel de jugador de equipo.

Sus orígenes son bien heterogéneos: nació en Triste (Italia), tiene familia albanesa y posee la nacionalidad belga. Pero baloncestísticamente creció en Estados Unidos, que es donde vive en la actualidad.

Sina, un alero que rozaba los dos metros, jugó en dos universidades bien prestigiosas, Seton Hall y Rhode Island. Desde 1990 estuvo mayoritariamente en Portugal (también un poquito en Argentina, Filipinas y la USBL), donde posee todavía el récord de puntos en un partido oficial de categoría nacional. Logro 69 con el Beira-mar en 1994. La temporada siguiente fue MVP de la temporada.

Cuando ya no ocupaba plaza de extranjero dio el salto a España. Intentó echar una mano en la salvación del Huelva en la 97-98 y también ejerció de ‘temporero’ en Granada la temporada siguiente. En total 39 partidos con 5,7 puntos en 22 minutos. Algún buen recuerdo dejaría en la capital onubense, que le reclamó desde la LEB cuando fue ‘cortado’ en Granada.

Ya iniciado el siglo XXI y tras haberse asomado a Italia e Israel, terminó sus días de basket en Portugal, como podía preverse. Ahora ejerce como entrenador de ‘high school’ en el estado de New Jersey. No ha estado muy dicharachero cuando le envié mis habituales preguntas (“¿España? Gran baloncesto, buena gente”).

Sí se explaya más en una entrevista que le hacen en una web portuguesa. “Durante mis últimos años jugué en torneos importantes como la ACB (España) y la Serie A (Italia). La gran diferencia era que los jugadores de la liga eran más grandes y más fuertes. Digamos que el atleticismo era mucho más fuerte. Pero jugar en Portugal en mis primeros años me ayudó mucho a madurar como profesional”, cuenta.

También le piden que dé un consejo a los jóvenes que estén en el baloncesto y es posible que ahí encontremos alguna clave de qué Sina vimos en Granada: “le diría al chico que trabaje duro y siempre trate de desarrollar una buena relación con sus compañeros de equipo. Al principio de mi carrera fui algo inmaduro y con el paso de los años, empecé a valorar formar parte de un equipo. El equipo tiene que prevalecer sobre el individuo”.