Aleksej Nesovic: Apuesta fallida en ‘Fuenla’

Aleksej Nesovic: Apuesta fallida en ‘Fuenla’
Con el Fuenlabrada.

Javier Ortiz Pérez

Aleksej Nesovic llegó como gran apuesta de futuro del Fuenlabrada en la temporada 2007-08. Firmó un contrato por tres temporadas, pero apenas disputaría siete encuentros en la primera de ellas. Es un club muy aficionado a este tipo de operaciones, algunas de las cuales salen bien (Gustavo Ayón, Bismack Biyombo) y otras francamente no.

Nesovic entra en el grupo de estas últimas. Y eso que era un jugador ya de cierto prestigio internacional con 23 años, enclavado como estaba en la selección bosnia y habiendo pasado por ligas como la alemana, la serbia (pasó mucho tiempo en la cantera del Estrella Roja) o la croata. Un director de juego cerebral al que le faltó algo, quién sabe exactamente qué, para triunfar.

No funcionó en el sistema de Luis Casimiro, que le fue dando cada vez menos minutos en pista. Llegado enero se llegó a un acuerdo para mandarle cedido y más tarde el contrato se rescindió. 4,3 puntos en 13 minutos de media fue su balance en España, adonde no ha regresado. Especialmente significativo fue su escaso acierto en una de sus especialidades, los triples, anotando solo 4 de 18 intentos. Después se le ha podido ver en Grecia, Chipre, Polonia, Turquía y varios países de la antigua Yugoslavia. La pasada campaña la disputó en Macedonia.

Enormemente elegante, cuando contactamos con Nesovic prefirió hablar “solo de las cosas positivas” de su paso por Fuenlabrada. “La gente es muy amable. Me gusta mucho España, pero no tuvo suerte y confianza, así es que tomé algunas malas decisiones. Me quedaban dos años de contrato, pero lo rompí por la situación que se había generado. No estaba satisfecho. Es una historia larga, pero solo recuerdo cosas buenas de la gente y el club. El baloncesto es fuerte en España y tiene mucha calidad. No es fácil jugar en la ACB”.

Según cuenta, a sus 29 años sigue teniendo el mismo deseo de jugar al baloncesto “que cuando era niño”. “No han ido muy bien mis dos últimas temporadas, pero no me hundo. Volveré más fuerte y mejor”. A la hora de escribir estas líneas, buscaba una oportunidad, pero también disfrutaba de su nueva condición como padre. “Es una dimensión diferente”, reconoce. “Me siento bien y feliz y con una nueva fuerza para seguir jugando”, apostilla.