Alex Rodríguez: Ciudadano americano

Alex Rodríguez: Ciudadano americano
Forum, temporada 96-97.

Javier Ortiz Pérez

Para el basket español, Alex Rodríguez fue un poco un ‘Guadiana’: apareció y desapareció varias veces, dejando únicamente cuatro años de baloncesto profesional pese a que era un jugador de buen nivel. Todo tiene una explicación y va ahora.

Rodríguez nació en Arnhem, Holanda, la tierra de su madre (su segundo apellido es Sluismans), pero su etapa de formación en el basket la pasó entre el Real Madrid y el Collado Villalba. Destacó extraordinariamente en varios campeonatos de categorías inferiores: era un ‘búfalo’ en defensa y rebotes al que además no le faltaba coordinación ni movimientos depurados en el poste bajo. Eso sí, sus articulaciones sufrían bastante y las rodillas le daban demasiada guerra en ocasiones.

n la temporada 89-90 llegó a debutar en ACB con el Villalba cuando todavía no había cumplido los 20 años. Su primer partido fue testimonial, pero en el segundo se puso en 13 minutos. Algo se le tuvo que pegar además de un gran fajador de las zonas como era Lance Berwald.

Sus cualidades llamaron la atención de universidades americanas, siempre muy atentas a ‘pescar’ aquí, sobre todo en aquella época (Ricky Peral, Jerónimo Bucero y tantos otros). Así es que las becas le llovieron y primero estuvo en un ‘Ju Co’ (Alvyn Community) y después en Arkansas-Little Rock, el equipo favorito de Bill Clinton. Fueron cuatro años que le cambiaron la vida: conoció a Lisa, la que hoy en día todavía es su mujer. Y ya llevan 24 años juntos.

Completada su formación, volvió a España. El ‘Guadiana’ reaparecía. Tenía sitio en la máxima categoría de sobra, como demostró durante tres años en el Forum Valladolid y otro en el Ciudad de Huelva. Quizás mereció más minutos que esos 12 que promedió (3,6 puntos y 2,1 rebotes) en 137 partidos, pero era un jugador competitivo, tenaz. Pero su vida estaba alejada del baloncesto.

“Mi recuerdo es bueno. Mantengo buenas amistades de las dos ciudades donde jugué, especialmente en Valladolid, donde todos nos acogieron a mí y a mi familia con los brazos abiertos”, cuenta. Todavía faltaba que desapareciese una vez más, ya que nos escribe desde Houston, donde vive y trabaja desde hace 16 años como comercial de ventas en una empresa de productos de limpieza.

Desde el pasado verano es incluso ciudadano norteamericano, aunque no pierde de vista España y regresa cada vez que puede, sobre todo los veranos.

¿Cómo se ve como jugador? “Creo que era muy completo. Buen defensor, reboteador, con tiro y buenos movimientos en el poste bajo”, responde. Posee una enorme facilidad para los idiomas: además del español y el inglés a la perfección, también maneja el francés bastante bien. Tanto es así que en Huelva ejerció como traductor del base Laurent Sciarra.