Javier Navarro: Un triple ante Sabonis

Javier Navarro: Un triple ante Sabonis
En el Monzón, hace unos años.

Javier Ortiz Pérez

Javier Navarro de Sarraga fue uno de los últimos canteranos en debutar con el Club Baloncesto Zaragoza, que en la temporada 93-94 se apellidaba NatWest.

Alero ilerdense de 2,02, cuenta que guarda “un gran recuerdo” de aquella época de su vida. “Me fui de mi casa con 14 años para llegar a ser un buen jugador y lo conseguí, llegando a jugar algún partido en ACB y Copa Korac. Mi recuerdo es muy bueno”, afirma.

Su balance liguero fue de 17 minutos repartidos en cuatro encuentros. Atesora el curioso dato de que no falló nada en ese tiempo: acertó con el único triple que lanzó, así como los dos tiros libres de los que dispuso. 100% total.

Debutó con 21 segundos ante el Barcelona en un choque igualado. “Fue algo que me vino demasiado pronto –reflexiona--. Era muy joven en un equipo con mucho veterano y recuerdo que estaba nervioso y ansioso por hacerlo muy bien. Solo veía jugadores a los que siempre había idolatrado y me tocaba jugar con ellos. En esos 21 segundos me dio tiempo a ‘tocar’ y marcar al gran Epi, una imagen que tengo fotografiada por mi padre en mi habitación. Mis padres fueron los que disfrutaron más de aquella época”.

Su mejor momento, añade, fue en Atenas, en la Korac, contra el Panionios de de Giannakis, y en la pista del Real Madrid de Sabonis y Arlauckas. Fue entonces cuando consiguió el triple antes reseñado. “Fue delante de Sabonis”, señala. “Para mi es una etapa muy buena, de gran recuerdo y que aconsejo a todos los chavales que lleguen a ese nivel, que aprovechen cada minuto como si fuera el ultimo”, destaca.

Después de aquello, lo más alto donde jugó fue en EBA, primero en la zona de Aragón y luego de vuelta a su Cataluña natal. Su vida enfilaba otros caminos distintos a los del baloncesto profesional.

Sobre sus cualidades, indica que tenía “muy buen salto”, aunque reconoce que era “poco tirador”. “Me basaba en el contraataque y jugadas rápidas. Muy parecido a Lucio Angulo o Mario Santana, con el que coincidí en las categorías inferiores del CAI”, añade.

Actualmente vive en Badajoz con su mujer y su hijo de dos años, que espera un hermano pronto. Trabaja como comercial en la industria farmacéutica desde hace diez años. “Hace mucho que no juego a baloncesto. Ahora salgo a correr y golf de forma muy esporádica. El baloncesto ha cambiado mucho en los últimos 20 años y ya solo veo NBA y alguna final de Euroliga. Soy un fanatico de todos los deportes y intento seguir la actualidad de los que mas me gustan, entre los que también están el rugby y el voleibol”, apostilla.