Randy Holcomb: Viajero en cuatro continentes

Randy Holcomb: Viajero en cuatro continentes
Joventut (2005-06).

Javier Ortiz Pérez

Randy Holcomb jugó un puñado de partidos en el Joventut (Liga Endesa) y media temporada en el Cáceres (Adecco Oro). Fueron solo dos dentro de un océano de experiencias en el baloncesto profesional, en la que conoció nada menos que cuatro continentes. Solo le faltó Oceanía.

Por jugar, Holcomb hasta jugó en la NBA, y además en el equipo de su ciudad natal, Chicago, pese a que quien le había ‘drafteado’ en segunda ronda del 2002 había sido San Antonio. Claro, fueron únicamente cuatro partidos, en la temporada 2005-06, pero es fácil imaginar la emoción que sintió el hombre. Ya por entonces tenía 26 años y un buen número de experiencias en Polonia, Grecia, Venezuela y ligas norteamericanas como la ABA y la CBA.

Fue a finales de aquella temporada 2005-06 cuando llegó a Badalona para reforzar al equipo en la recta final de la liga regular y en los ‘playoffs’ en sustitución de Aloysius Anagonye. Se supone que buscaban a alguien que abriera más el campo, más exterior. Holcomb, entre 2,02 y 2,04, según las fuentes, era un ‘3’- ‘4’. Lo cierto es que en Badalona lució poco (6,1 puntos en 17 minutos), pero tuvo su momento de gloria anotando la canasta que dio la victoria al equipo en el segundo partido de la eliminatoria ante el Gran Canaria.

El recuerdo que le quedó a él personalmente sí fue bueno. “Si tuviese que vivir en Europa, lo haría seguro en Barcelona. Echo de menos los restaurantes de la zona olímpica y salir de compras en Las Ramblas”, resume. Y alrededor del Joventut, es cierto que cayó en una plantilla con mucho talento: “estaban algunos de los mejores jugadores de la historia de España, como Rudy y Ricky. La competición fue estupenda, la segunda mejor después de la NBA”.

Después siguió su gira mundial: Japón, Puerto Rico, Emiratos Árabes… Hasta que tuvo esa segunda oportunidad en España, en Cáceres, en la 2009-10, pero 10,4 puntos de promedio en 25 minutos le condenaron a la altura de la decimoséptima jornada. Él siguió a lo suyo en Filipinas y de nuevo Japón, donde jugó por última vez profesionalmente en la 2010-11.

Entre tanto, también tuvo su pequeña carrera en los torneos de selecciones. Se enroló en la de Libia, disputando al menos el Afrobasket de 2009 con la selección que impulsaba el régimen de Gaddafi. Lo hizo con el nombre de Raed Elhamali. Aprovecho para recomendar un artículo sobre el baloncesto de aquel país de mi amigo Sergio Ruiz en su blog Puertatrás en el que se menciona su caso.

En la actualidad, Holcomb trabaja como agente de jugadores. “Me gustaría ofrecerle lo que tengo a los clubs de allí”, recalca.