Xavi Terrén: Desde Shanghai

Xavi Terrén: Desde Shanghai
Celebrando el ascenso con el CB Canarias (Foto: Solobasket).

Javier Ortiz Pérez

Xavi Terrén es uno de esos aventureros del baloncesto que se han tenido que ir lejos de casa para ganarse la vida con el deporte que les apasiona. Él se ha marchado especialmente lejos: a Shanghai (China), donde está viviendo una auténtica aventura. Y todo, asegura, empezó un domingo cualquiera un restaurante chino que hay debajo de su casa en España.

Terrén tiene un pasado en ACB: un partido con el Breogán en la temporada 2003-04. “Fueron algo menos de seis minutos”, recuerda. En concreto, 5:24 contra el Casademont Girona, que se impuso por un contundente 112-81. Nacido en Sabadell, este escolta de 1,90 había llegado a Lugo para enrolarse en el Chantada, el equipo vinculado de EBA.

Él lo recuerda con mucha gracia: “Fueron horas y horas de trabajo duro, entrenamientos con el primer y segundo equipo, maletas de los veteranos de un lado para el otro. Y llega el momento del debut, primera jugada de partido, en defensa le doblan el balón al interior americano del otro equipo que estaba solo debajo de canasta (y ya se sabe: ¡¡¡si haces falta, que no la suba!!!) pummmmm, el americano se da la vuelta y casi me mata con la mirada. 4.500 personas en la grada coreando “bruuuuuuuuuuuto, bruuuuuuuuuuuuuto”. Lo mejor de todo es que Nacho Biota, César Sanmartín y Pedro Fernández estaban en el banquillo muertos de risa. Ese es uno de los mejores recuerdos que tengo, porque fue el día que algo que llevaba buscando muchos años se hizo realidad. Una pena no haber podido mantenerme”.

No volvería a tener ocasiones al máximo nivel. Volvió a Zaragoza, donde había estado jugando anteriormente, para enrolarse en el Stadium Casablanca (EBA). Después anduvo en el CB Canarias (actual Iberostar Tenerife, con el que consiguió el ascenso a LEB Oro), el Amics de Castelló (LEB Bronce) y de nuevo EBA en Torrevieja, Utebo y Castellón. Entonces fue cuando decidió darle un giro a su vida: “Me cansé un poco de todo y me vine a China a aprender el idioma y buscarme la vida”.

Y no parece irle mal. “Ahora mismo tengo mi empresa de deporte y entreno a baloncesto en Shanghai, donde quiero crear mis propias escuelas. He estado entrenando para Nike en Hong Kong con mis propios campus, donde he estado al lado de Kobe Bryant de entrenador en su gira promocional por China”, relata. Se trata, en sus propias palabras, de “una vida loca y súper divertida desde que dejé el baloncesto profesional”.

“Una de las cosas que me apetecía al dejar de jugar era poder viajar y conocer mundo, y gracias a que estoy en China he podido recorrerme la mitad del sudeste asiático con un mochila a la espalda. La verdad que el baloncesto me aportó mucho, pero sentía que me faltaba de desarrollo como persona, que había quedado parada y estancada en el deporte y en contra quién vas a jugar el año que viene, o cuánto cobra el otro”, añade. También ha hecho sus ‘pinitos’ como modelo.