Venson Hamilton: Agarrándose al basket

Venson Hamilton: Agarrándose al basket
Gancho en Badalona, en sus mejores momentos.

Javier Ortiz Pérez

Hace unos meses nos impactaba la noticia de que Venson Hamilton había vuelto a jugar al baloncesto. Prácticamente todos dábamos por finiquitada su carrera profesional, dividida claramente en dos partes: una de un emergente éxito que le llevó incluso al Real Madrid y la segunda marcada por lesiones que le hicieron cojear sobre las canchas las pocas veces que pudo ser alineado. Pues bien: la temporada pasada, y con casi 37 años, el hombre volvía a ponerse las botas y a jugar, primero en Kosovo y luego en Marruecos. No, no son grandes ligas, pero nadie lo esperaba.

La de Hamilton es una historia bastante maja: cuando llegó a España en el 2002 era muy poco conocido. En el 2000 no había superado una prueba con el Forum Valladolid y había tenido pequeños contratos en Italia y Polonia. Su sitio parecía más bien la LEB, en principio en el Unelco Tenerife y luego en el Bilbao Basket. Ambos equipos lograron el ascenso y él mostró un enorme poderío físico, un ‘timing’ especial para taponar y rebotear. Eso invitó al Joventut a darle una oportunidad en la ACB que no desaprovechó (8,7 puntos y 6,7 rebotes).

Por si fuera poco, se casó con una española, lo que le otorgó la posibilidad de jugar como nacional. El Real Madrid se lanzó a por su fichaje en el 2005 y en principio no salió mal como pívot de complemento (5,7 puntos y 5,3 rebotes). Ofrecía intensidad y no necesitaba mucho el balón para sentirse cómodo.

El infierno empezó para él en diciembre del 2006. Se lesionó en la rodilla izquierda y no se recuperó bien, ya que volvió a pasar por el quirófano en noviembre del 2007. Joan Plaza ya le contaba a esas alturas a Mariano Galindo que estaba convencido de que no volvería a ser el mismo. Una nueva recaída, en enero del 2009, cuando empezaba a asomarse de nuevo a la rotación blanca, pareció marcar el fin de su carrera. 33, 12, 4 y 9 fueron el número de partidos que jugó en sus cuatro temporadas en el Real Madrid. Una inversión bastante ruinosa.

Sus intentos de regresar (no superó las pruebas en el Ikaros griego y en el Lleida y el Joventut) fracasaron y resultó testimonial que el Gran Canaria, en el 2011 y gracias a su amistad con Sitapha Savane, le contratase para un partido (dos minutos). Nada se supo después sobre él hasta que apareció en la liga kosovar con el Besa (al parecer tuvo un partido de 25 puntos y 25 rebotes) y luego en la marroquí con el RSB Berkane.

Difícil averiguar qué tal lo ha hecho. Yo al menos no he encontrado las estadísticas oficiales de la liga de nuestros vecinos del sur. El Berkane fue eliminado en cuartos de final de la D-1, la máxima categoría.