Andrej Stimac: Croata en la ‘edad dorada’

Andrej Stimac: Croata en la ‘edad dorada’
Menorca.

Javier Ortiz Pérez

Andrej Stimac, croata, fue uno más de las apuestas balcánicas que hizo con mucha frecuencia el Menorca en sus etapas en la Liga. Gustaba especialmente el talento de la antigua Yugoslavia en la isla, aunque el rol de Stimac no pasó de ser bastante secundario en su única campaña española, la 2005-06 (5 puntos y 1,8 rebotes en 14 minutos). Se incorporó a última hora en la pretemporada después de que la contratación de Deon Thomas fuese descartada.

Para ‘Stile’ fue su primera experiencia fuera del país después de haber sido importante en las selecciones inferiores croatas y en la Cibona de Zagreb. Aún continúa, al borde de los 35 años, una carrera profesional que en las últimas temporadas le ha llevado a Suiza. Desde allí nos cuenta la huella que el dejó la ACB. “Era una liga que en aquel momento era fascinante, con siete u ocho grandes equipos. Y cuando digo ‘grandes’ es que lo eran de verdad, tanto en calidad como en presupuesto. Pero también el resto eran muy fuertes y difíciles de batir, sobre todo cuando jugabancomo locales. Financieramente todos podían hacer buenas plantillas y la competición no dejaba de crecer”, apunta.

Para él, vivir en Baleares formó parte de lo que él mismo define como una “edad dorada”. “La crisis todavía no existía en la mente de nadie y eso se veía en cada esquina. El espíritu que tenéis en España, o al menos el que teníais entonces, era hedonista, con el placer como parte de todo”, reflexiona. Se fue hablando un castellano casi perfecto.

Stimac es un 2,05 que puede intercambiar las posiciones de ‘3’ y de ‘4’ y al que en el momento de su fichaje se le conceptuó como un jugador de equipo, algo que demostraría ser cierto. Generaba espacios en ataque y no tenía inconveniente en ‘pegarse’. “Cuando estaba en el Menorca era lo bastante bueno como para tener un impacto en los partidos y sorprendentemente tuve buenos papeles en algunos. Eso sí, no era lo suficientemente físico o atlético como para llevar el peso del equipo constantemente. Hoy en día creo que he aprendido de mis anteriores experiencias y he incorporado algunas habilidades que van bien. Después de España creo que lo he hecho mejor otras temporadas, pero no me arrepiento de no haberme quedado. Estoy contento con lo que hice”, explica.

Está en su tercera temporada en Ginebra, una de las ciudades más importantes de Suiza, jugando con los Lions, con los que consiguió la liga del 2013 y la copa del 2014. Parece que tiene cuerda para rato. “Me encanta el baloncesto y cómo te obliga a trabajar para subir al siguiente nivel”, remarca. El pasado verano también organizó un campus para jóvenes.