Antonio Bueno: Brutal caída

Antonio Bueno: Brutal caída
Con los ‘juniors de oro’ en Lisboa.

Javier Ortiz Pérez

Fue uno de los ‘juniors de oro’ de Lisboa en 1999. Y tuvo una carrera ACB bastante decente. Pero todo se terminó demasiado abruptamente y el baloncesto ya forma parte del pasado de Antonio Bueno, cuya caída desde la altura de un tercer piso en el 2010 puso en peligro su vida, aunque no acabó con ella.

Mala suerte. Y buena suerte, al mismo tiempo. Hay gente que se cae de una silla, se da en un mal sitio y muere. Otros como Bueno tienen una segunda oportunidad, al menos de seguir viviendo y luchando, aunque ya no puedan ejercer su profesión, un deporte que este chico aseguran que amó.

Es de Vallecas y, tras una etapa en la que fue portero de fútbol en el colegio Mesonero Romanos, se crió en las categorías inferiores del Madrid, que le captó en una ‘operación altura’. Joaquín Brizuela fue quien apostó por él.

Debutó con el primer equipo con apenas 17 años y se esperaban de él muchas cosas positivas. Era grande (2,08), coordinado y bien dotado técnicamente. La habitual ronda de cesiones (Fuenlabrada, Ourense) y dos años en Joventut terminaron de hacerle. Y regresó al club blanco en la 2003-04, justo el verano en el que se colgó la plata con España en Europeo de Suecia con sus compañeros de generación, los mismos con los que tocó el cielo cuatro años en la capital portuguesa. En el vestuario de los ‘juniors de oro’ se le conocía como ‘El Lagarto’ y su modo de cantar en la ducha levantaba pocas simpatías.

En el regreso al Madrid volvió a tener un papel más secundario, pero ahí había jugador ACB para muchas temporadas. Estudiantes, Caja San Fernando, de nuevo Fuenlabrada, de nuevo Joventut… La cuenta se quedó en 352 partidos en la máxima categoría (6,6 puntos y 2,9 rebotes en 15 minutos) cuando sucedió el accidente.

Las circunstancias fueron pasto fácil para rumores. No se han terminado de aclarar nunca y quizás tampoco merezca la pena ya escarbar en ellas. El caso es que nuestro hombre, pese a sus múltiples fracturas, sobrevivió a aquel 29 de mayo del 2010 y emprendió una nueva etapa en la que la superación ha sido una constante. Se dudó de que pudiese volver a andar, pero la rehabilitación fue por buen camino.

Fue una sorpresa agradable que, después de mucho tiempo sin hablar públicamente, en el 2012 apareciese en Radio Marca hablando con muy buen humor. Según recoge marca.com, Bueno dijo que el suelo “había quedado más jodido” que él. Ya más en serio, reconocía que no podría volver al baloncesto. “Tengo hierros en la espalda y es muy complicado el tema del deporte profesional. El ejercicio físico que hago es natación y el mantenimiento de la musculatura. Añoro el baloncesto, pero he cerrado una etapa de la vida y ahora disfruto de construir un nuevo futuro”, apuntó. Entre sus proyectos estaba “acabar la carrera de informática y una escuela de baloncesto e inglés en Benalmádena”. “Siempre he sido muy bruto. Y cuando me lesiono, me lesiono de verdad”, destacó. No se han publicado fotos suyas después de lo sucedido.