Mark Davis: 44 para una Copa

Mark Davis: 44 para una Copa
En acción con el CAI (Foto: Basket16).

Javier Ortiz Pérez

Zaragoza no olvidará a Mark Davis. Y supongo que viceversa. Estamos ante el jugador que le metió 44 puntos al Joventut en la final de la Copa del Rey de 1990, récord absoluto de la fase final, una cifra que valió un título aunque solo fuese por la tremenda influencia que tuvo en el juego ofensivo del CAI (el resultado final ante el Joventut fue 76-69).

Las Palmas de Gran Canaria asistió a un encuentro impresionante de un jugador que había llegado sin mucho crédito, al menos aparentemente. Había sido elegido en la cuarta ronda del ‘draft’ de 1985 por Cleveland Cavaliers y su experiencia profesional posterior se había repartido entre la CBA, la liga belga y un puñado de partidos entre los Bucks y los Suns.

A orillas del Ebro había llegado para sustituir a un jugador de mayor ‘caché’, Leon Wood. Pero Moncho Monsalve demostró una vez más tener buen ojo, aunque no pudo disfrutar mucho de su tremendo acierto: ya había sido sustituido por ‘Chuchi’ Carreras cuando se disputó la Copa del Rey, en la que Davis ya mostró sus intenciones en cuartos de final (32 puntos al Valvi Girona) y semifinales (19 al Real Madrid).

Quedaba culminar el trabajo y vaya si lo hizo. Lo curioso es que en la final no anotó hasta pasados cinco minutos. Luego entró en racha y ya al descanso llevaba 16. A poco de volver del vestuario logró su quinto triple y después ocho canastas consecutivas de dos puntos que fueron consolidando la ventaja maña ante un Joventut que no encontraba remedio. Un triple faltando poco más de un minuto sentenció.

“Para mí este título tiene un alto valor. Cuando se consigue un título, nunca es secundario en importancia. Todos son deben ser valorados en su justa medida. Estoy plenamente satisfecho con ganar en Copa. Una afición como la aragonesa se lo merece”, afirmó esa semana en Gigantes del Basket, no sin cierta “sobredosis” de humildad: “He jugado bien, sin más. El resto de compañeros también han jugado a gran altura. Lástima que sólo haya una nominación para premiar este aspecto. Simplemente me limité a hacer todo lo que estaba a mi alcance para que el CAI ganase. Sólo aproveché los bloqueos y las ayudas que mis compañeros me hicieron”. Aquí está la estadística.

Davis acabó la temporada con un promedio de 25,8 puntos, pero el equipo no logró pasar de la habitual frontera de las semifinales ligueras, lo mismo que la siguiente campaña, cuando hizo pareja con el otro héroe copero del CAI, Kevin Magee, protagonista del título de 1983. La derrota en la final de la Recopa ante el Paok, con los lamentables incidentes de los aficionados griegos, es el peor recuerdo de aquella unión.

De su fiabilidad en el tiro da buena cuenta otro dato: en aquellos dos años venció en el concurso de triples de la ACB. Se marchó de Zaragoza en 1991, pero seguiría jugando casi una década más: CBA, Italia (con una anotación de 53 puntos), Suiza, Japón y finalmente Venezuela.

Actualmente vive en Wisconsin, donde es ayudante en un ‘high school’. No he conseguido nunca que responda a mis preguntas vía mail, aunque me aseguró que lo haría. Algo más de éxito tuvo la gente de esa estupenda página sobre baloncesto maño que es Balonzesto.net, donde hay un artículo maravilloso sobre él. Según se cita, les dijo escuetamente: “Quiero que sepáis que estoy bien y que todo va bien con mi familia. Jugar en Zaragoza fueron dos de los años más felices de mi vida. La gente era fantástica. Me gustaría llevar a mi familia durante algunos días para que puedan ver Zaragoza. Decidle a José Rubio 'hola' de mi parte”.

Sus 44 siempre quedarán ahí.