Óscar Alocén: Hijo del mito de la ‘autocanasta’

Óscar Alocén: Hijo del mito de la ‘autocanasta’
Basketmar Coruña 1991-92.

Javier Ortiz Pérez

Óscar Alocén nunca pudo superar a su padre. Lógico. Y tampoco le importó. Lorenzo Alocén fue uno de los mejores jugadores españoles de los años 60, un pívot maño de 1,94 que se pegaba con los ‘gigantes’ de la época, ganó títulos con el Real Madrid y que también pasó a la historia por ser el hombre que anotaba la ‘auto-canasta’ que, en plan pillo, acabaría clasificando al Real Madrid para una final europea. Aquí hay un gran artículo de Sergio Ruiz sobre él.

“Lo de mi padre para mí era un orgullo. Nunca he ido de ser “el hijo de”, pero reconozco que a veces la gente del baloncesto siempre me veía así, y tenía que oír comentarios como “tu padres padre tenía unos movimientos…”, “si llegas a ser la mitad de tu padre…”. Incluso ahora con gente mayor les dicen a mis hijos: “tu abuelo sí que era bueno”. Quizás hoy en día todavía me sienta más orgulloso de él”, dice nuestro protagonista de hoy.

Toca hablar sobre Óscar, que es quien jugó en ACB (como siempre os recuerdo que esto contabiliza desde la temporada 83-84). Obviamente, fue su padre el que le transmitió el amor por el baloncesto. El chico había nacido en Barcelona en 1966, ya que Lorenzo pasó la etapa final de su carrera entre el Picadero (el histórico club de la capital catalana) y el Círculo Católico de Badalona.

Allí se quedó la familia. “Empecé a jugar por tradición familiar y lo hice el el colegio Padre Manyanet de Barcelona a los siete años”, cuenta. Oscar pasó a la cantera del Barça y cuando salió de ella (perteneciente a la generación de los Ángel Heredero, Julián Ortiz y Xavi Crespo) disputó un partido con el Licor 43 de en la 84-85 y cuatro en la 85-86, también en el equipo de Santa Coloma de Gramanet. “Lo que más recuerdo con los años y con más cariño son los compañeros de los equipos, anécdotas, diferencias del juego de ahora con el de antes...”, añade.

Se trataba de un escolta que también podía hacer las veces de base, y eso que rondaba los 2,00. “Me definiría más como un jugador técnico con buen dominio de pelota y mucha visión de juego que disfrutaba más con una asistencia que con una canasta, aunque también metía puntos. También defendía bien”, apunta.

Sin embargo, su sitio estuvo más en Primera B, ya que tras el descenso del Licor 43 no regresaría a la ACB. Él se buscó la vida en Gijón y A Coruña (Primera B) y Sant Josep de Badalona y Caixa Sabadell (Segunda).

¿Y qué hace actualmente? “Estoy casado con Inma, soy padre de seis hijos, vivo en La Pobla de Segur, un pueblo de Lleida (apunto: conocido por ser la localidad natal del ex futbolista Carles Puyol), y hace un año que creé el CB La Pobla de Segur, del que soy presidente, coordinador y entrenador. Actualmente tenemos 45 jugadores en edades comprendidas entre los 6 y 16 años y hemos creado un equipo de veteranos de gente que había jugado alguna vez y los estamos recuperando para la causa”, apostilla.