Walter Berry: Bestia rojiblanca en Villalba

Walter Berry:  Bestia rojiblanca en Villalba
Con los Nets.

Javier Ortiz Pérez

Solamente estuvo un año en España, pero aquello no se olvidará por varios motivos. Walter Berry, habitual cuando se hacen las listas de los mejores que hayan pasado por aquí, fue la estrella del efímero proyecto del Atlético de Madrid-Collado Villalba en baloncesto (temporada 90-91), promedió 33 puntos por partido y en uno solo alcanzó los 52, frente al Real Madrid, en lo que es una de las mayores marcas de la historia de la competición.

Mucha chicha alrededor suyo. Una personalidad fascinante, desde luego. Para empezar, fue un neoyorquino que triunfó en la universidad neoyorquina por excelencia, Saint John’s. Vino al mundo en Harlem y de la mano de Lou Carnesecca fue designado mejor jugador universitario del país en 1986. Sin embargo, en el ‘draft’ se quedó extrañamente retrasado, el 14. Sí, el año maldito de Len Bias y demás… No hace ni falta repetirlo…

En la NBA no tuvo mucha suerte, entre las lesiones y un carácter con fama de problemático. Portland, donde coincidió brevemente con Fernando Martín, le facturó pronto hacia San Antonio, donde promediar 17,4 puntos y 5,5 rebotes no le garantizó la continuidad. Ni en los Nets ni en los Rockets encontró su espacio y se marchó a Europa, a Nápoles. 1989, Diego Armando Maradona en la ciudad.

Allí siguió a lo suyo: anotando sin descanso desde mil posiciones con una técnica individual y una determinación increíbles. Y en 1990, Jesús Gil le vistió de rojiblanco gracias a una impresionante oferta junto a su amigo Shelton Jones y un grupo de animosos nacionales que alucinaban con las cosas de la pareja. Clifford Luyk fue cesado pronto y el equipo lo cogió Tim Shea, terminando en puestos europeos.

El momento cumbre llegó justamente el día de su debut, el 7 de octubre. Había estado lesionado, pero el Madrid llegaba a Villalba y qué mejor momento para ponerle. Disculpadme la autocita, pero lo narro con mucho detalle en un artículo que publiqué en acb.com.

En el primer tiempo, que finalizó con 45-41, ya llevaba diez canastas de once intentos, con Carl Herrera y Pep Cargol desesperados en su defensa. El tipo siguió poseído, recibiendo un balón tras otro, y el choque llegó a un final igualado que se resolvió en la prórroga (99-107). Berry acababa con 52 puntos en 45 minutos, con una serie de 24 de 38 en tiros de dos y 4 de 6 en tiros libres, además de 15 rebotes (¡10 ofensivos!).

Además de los 33 puntos, promedió 11,7 rebotes. Desgraciadamente, no le volveríamos a ver en las canchas españolas más allá de sus reiteradas visitas con varios de los ‘grandes’ de Grecia, donde fue un dios en Olympiakos, Aris, Paok, Iraklis y Makedonios. A medida que le caían años, se iba asomando a ligas peores, como la eslovena y la puertorriqueña.

Una historia que no se conoce mucho sobre él es que está vivo de auténtico milagro. O casualidad. En 1998, un avión de Swiss Air que salió de Nueva York con destino a Ginebra se estrelló cerca de la costa canadiense debido a un incendio en su interior. Las 229 personas que iban en su interior fallecieron. Berry tuvo una enorme suerte, porque había comprado un billete para viajar en él, pero no llegó a tiempo y tuvo que coger el siguiente. Como en aquel entonces los móviles no eran tan habituales como ahora y él no había comunicado el cambio de planes, su familia estuvo con la imaginable angustia durante muchas horas, hasta que Berry llamó desde Grecia contando que había llegado bien.

¿Qué es de él? Aparte de no concederme una entrevista (más lo siento yo, socios), parece que, tras retirarse al filo de los 40, administró bien los dracmas que ganó y gestiona una potente empresa constructora con actividad en los estados de Jersey y Georgia.