Roberto Fernández: Pasión inalterable

Roberto Fernández: Pasión inalterable
Imagen de los 80.

Javier Ortiz Pérez

Seis partidos en la 88-89 y tres en la 89-90, todos con la camiseta del club de Collado Villalba, es el balance ACB de Roberto Fernández, un base-escolta madrileño de 1,88 que mantiene intacta su pasión por el baloncesto como entrenador. Él mismo nos lo cuenta.

“Empecé mi carrera deportiva en el colegio Corazonistas de Madrid jugando en el infantil. De ahí pasé a jugar cinco años en la cantera de Estudiantes, donde digamos que me crié deportiva y humanamente. ‘Pepu’ Hernández fue mi entrenador referente. Siendo mi último año junior me fichó el BBV Villalba de la mano de Pablo Casado, donde compaginé ese último año junior con el equipo de ACB. Jugué muy pocos minutos, pero para mí fue una grandísima experiencia que jamás olvidaré por todas las sensaciones positivas que me dio. Me dio la oportunidad de conocer muchas ciudades y ver y jugar a los grandes jugadores de la época y en algunos casos jugar contra ellos. Eso me dio la oportunidad de empezar a fraguar una pequeñita carrera en el basket, donde he sido y sigo siendo muy feliz.

Posteriormente jugué en diversos equipos (Las Rozas, CB Verín, CB Gandía, CB El Ejido, Fuenlabrada y Azuqueca) de distintas categorías nacionales.

Actualmente trabajo en el departamento de logística de la empresa Supersol y soy entrenador superior desde hace 17 años. Esta última temporada he entrenado al Alcorcón Básquet de Primera División Nacional, con el que hemos conseguido el ascenso a Liga EBA. Años atrás he entrenado en la cantera de Fuenlabrada, el equipo de Liga Femenina 2 de Fuenlabrada, el propio Villalba de Primera Nacional y también el Femenino Alcorcón.

El baloncesto es y será siempre una forma de vida para mí y lo sigo disfrutando ahora desde los banquillos, dirigiendo a mi actual club, el Alcorcón Básquet, y desde la grada viendo a mi hija jugar.

Mencionar que hace semanas se conmemoró el 30 aniversario del CB Villalba en ACB, donde nos juntamos más de 30 jugadores que pasamos por el club y jugamos en la máxima cateogría en Villalba. Fue muy emotivo volver a ver después de tantos años y juntarnos en la cancha con compañeros como Quique Ruiz Paz, Carlos Gil, Mikel Cuadra, Javier Gorroño y un largo etcétera. Y, cómo no, con el profesor don Pablo Casado, que fue quien me dio la oportunidad de vivir esta increíble experiencia”.