Ron Davis: 16 años de salto temporal

Ron Davis: 16 años de salto temporal
En Francia (Foto: Maxibasket).

Javier Ortiz Pérez

Asunto casi único el de Ron Davis. Nunca en la historia del baloncesto español un americano ha estado tenido un paréntesis de 16 años entre su primera aparición en una de sus competiciones y la segunda. Es curiosísimo que abriese y cerrase su etapa en el mismo país sin visitarlo en el lapso de casi dos décadas.

Obviamente, el Davis de la temporada 82-83 que fichó por el Cotonificio de Badalona y el de la 98-99 que lo hizo por el Recreativos Orenes de Murcia eran dos tipos distintos. Medían lo mismo (1,98) y jugaban en la misma posición (escolta), pero poco más. Ni siquiera repetían pasaporte, porque el hombre pasó de ser el norteamericano estrella a ejercer de comunitario complementario gracias a la nacionalidad francesa que había obtenido tras jugar muchos años en aquel país.

No se conservan números (era la última temporada anterior a irrupción de la organización ACB), pero lo hizo razonablemente bien en Badalona. Era un jugador muy orientado hacia el ataque, rápido y espectacular. En su cabeza estaba volver a intentar entrar en la NBA, a la que no había podido acceder en 1981 tras ser escogido con el número 48 por Washington Bullets tras jugar en la Universidad de Arizona. Aquí podéis leer una entrevista con él a su llegada a España en El Mundo Deportivo.

Tras varios años en la CBA, encontró su sitio en Francia, donde desde 1987 a 1996 (con un pequeño paréntesis en Israel) ofreció un gran nivel ofensivo, proclamándose máximo encestador dos temporadas consecutivas con el Mulhouse (30,3 puntos en la 87-88 y 31,1 en la 88-89).Una vez le clavó 61 al Racing de París (29-10-1988). Es la sexta mejor de la historia de la competición y la mejor de los últimos 30 años.

Su ‘puente’ entre la liga francesa y su regreso a la española fue Bélgica, donde estuvo dos años. En Murcia apostaron por él por su pasaporte comunitario y su veteranía: en 1998 estaba a punto de cumplir ya los 40. Fue un fichaje que no se entendió muy bien en aquel momento. Y aquello, claro, no salió bien: el equipo, en plena racha de derrotas, le cortó cuando solamente había disputado 8 encuentros (5,2 puntos en 20 minutos y malos porcentajes de tiro). No sería la última variación en una plantilla que acabaría descendiendo irremisiblemente.

Otro gran hueco entre dos participaciones en la máxima categoría nacional lo protagonizó Mike Higgins (Granada 91-92 a Granada 2008-09), aunque con el matiz de que en medio jugó en Primera y LEB.