Cesc Cabeza: El ‘benjamín’ de los juniors de oro

Cesc Cabeza: El ‘benjamín’ de los juniors de oro
En Lisboa, campeón del mundo junior (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Cesc Cabeza es campeón del mundo junior con Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Raúl López y Felipe Reyes, entre otros, así es que, para empezar, un respeto. Hay que ponerse de pie ante la mejor generación de jugadores de la historia del basket nacional. Nuestro protagonista de hoy era el ‘benjamín’ de aquella selección que nos enganchó para siempre en Lisboa, en 1999. Junto a Julio González, el único que era junior de primer año. Y, como este, apenas pudo ‘catar’ la actualmente denominada Liga Endesa.

Cabeza, un ‘3-4’ de 2,01, nació en Sabadell y empezó a jugar en el Sant Nicolau. “En minibasket el Barça vino a por mí, pero no me fui hasta el segundo año de cadete”, cuenta. En la casa azulgrana pasó seis años progresando y haciéndose un hueco en las sucesivas selecciones nacionales. A Lisboa acudió como un premio, teniendo pocos minutos pero acoplándose a su papel.

“Para mí es algo bárbaro recordarlo, y con el tiempo más todavía. Era increíble jugar con aquellos monstruos. Recuerdo una conversación en la habitación del hotel con Navarro en la que me di cuenta de que no habían venido a jugar el Mundial, sino a ganarlo. En mis sueños no pasaba conseguirlo”, apunta. Y recibió un premio inesperado el día de la final ante Estados Unidos. “El día antes, cuando le ganamos a Argentina la semifinal, Charly Sainz de Aja me dijo que el día siguiente sería titular. Me lo tomé a broma, pero Raúl López me dijo que iba en serio ¡Y cumplió!”.

También habla sobre el papel de Pau Gasol, que no era titular en el equipo. “Gente como ‘Juanqui’, Raúl o Felipe eran unos ‘cracks’, pero ya entonces sabíamos que el que podía llegar a ser bueno de verdad era Pau. Tenía una mentalidad distinta a los demás y un físico espectacular”.

Posteriormente su carrera profesional no se desarrolló tal y como le hubiese gustado, jugando más en LEB-2 en la zona de Cataluña que en LEB (Cáceres), seguramente volviéndosele el contra lo que la mayoría de las veces es una virtud: la versatilidad. “La famosa posición del ‘tres y medio’ es complicada, según como se trate en cada equipo. Quizás también me faltó algo de mentalidad asesina. Pero también es cierto que fui muy currante y que tuve dos lesiones de rodilla importantes en momentos importantes. Duermo tranquilo todas las noches porque hice todo lo que pude”.

Para la enciclopedia de acb.com quedan únicamente sus 20 minutos repartidos en ocho partidos en el Bilbao 2005-06: “Siempre he pensado que no es lo mismo jugar en ACB que ser jugador de ACB. Yo solo cumplí lo primero. También me faltó algo más de paciencia porque pude haberme quedado un año más en Bilbao”.

Actualmente sigue vinculado al baloncesto en una doble vertiente: es director deportivo en el Sant Nicolau y trabaja con Gerard Darnés en la división baloncestística para España y Portugal de la poderosa agencia Octagon.