Kenny Walker: Doble campeón de mates

Kenny Walker: Doble campeón de mates
Campeón del concurso de mates en España en 1991.

Javier Ortiz Pérez

Un momento insuperable para los que éramos niños/jóvenes aficionados al baloncesto en los 80 era quedarse hasta las tantas una noche de febrero para ver en directo el concurso de mates de la NBA. Por eso fue impresionante que, apenas dos años después de que viésemos a Kenny Walker llevarse el de 1989, tuviésemos la oportunidad de verle hacer lo mismo en el de la ACB, cuando acababa de llegar al Granollers.

El de aquel día en Houston fue el momento cumbre de la carrera ‘Skywalker’ (un mote un poco obvio y muy ‘Star Wars’), que por otra parte estuvo bastante superada por las expectativas que había generado un buen periplo universitario. Pero ya se sabe cómo es Nueva York: los Knicks le eligieron en el puesto 5 de 1986 pensando en que sería el acompañante ideal de Pat Ewing bajo los tableros, pero se quedaron con el molde.

Era, sí, un buen reserva, pero le faltaba corpulencia para jugar por dentro y tiro para hacerlo por fuera. Además, era lesionadizo, sobre todo en las rodillas. Eso sí, tenía un salto espectacular. Lo terrible de su victoria en el concurso de mates del 89 (qué exhibición dio, aquí tenéis un resumen) fue que se produjo apenas tres días después del fallecimiento de su padre, al que, lógicamente, se lo dedicó. “Pensaba en él. Fue difícil hacerlo, pero estoy contento con ello y no me arrepiento”, ha declarado en más de una ocasión. Michael Jordan y Dominique Wilkins ya no participaban, pero sí lo hacían otros mitos como ‘Spud’ Webb y Clyde Drexler, que no pudieron con él.

En los partidos no todo rodaba tan bien. Los Knicks se deshicieron de él al principio de la campaña 91-92 (“se supone que yo iba a ser el tipo que sustituiría a Bernard King, pero yo no era Bernard King”) y Granollers estuvo listo para ficharle. A las pocas semanas se convirtió en un caso único, ya que también ganó el concurso de mates español en Madrid, esta vez por delante de Rickie Winslow y Henry Turner. Pero no concluyó la temporada, ya que se lesionó cuando mejor estaba siendo su rendimiento: 20,7 puntos y 11,2 rebotes.

Aún tendría otro periplo en la actualmente denominada Liga Endesa: al final de la siguiente campaña, el Cáceres le fichó faltando un partido para que terminase la liga regular con vistas a los ‘playoffs’ de permanencia frente al Ferrys Lliria. Aunque sus números bajaron respecto a Granollers (14,1 y 9,5), cumplió con creces con lo encomendado, formando uno de los dúos de saltarines más brutales de la historia de la competición con Kenny Green.

No volvería a Europa. Encontró un par de temporadas más un hueco en la NBA, en Washington, aunque jugando menos todavía que en los Knicks. Totalizó 448 partidos en la liga norteamericana con medias de 7 puntos y 4 rebotes, apurando su última campaña como profesional en Japón (96-97).

Desde entonces se ha mantenido en un discreto segundo plano. Ha impulsado varios negocios, ejercido como comentarista televisivo y en los últimos años presenta un programa de radio en Kentucky sobre el equipo de baloncesto universitario sobre el que edificó su carrera. La emisora se llama WVLK y el programa, ‘Postgame with the Cats’.