Ivan Koljevic: Talento cedido

Ivan Koljevic: Talento cedido
En Bilbao.

Javier Ortiz Pérez

Ivan Koljevic pasó un par de temporadas en Bilbao cuando era muy joven (2005-06 y 2006-07), con el nexo en común de que no terminó ninguna de ellas, ya que fue cedido primero al Olympiacos y después al Lietuvos Rytas. Por entonces era una gran promesa del baloncesto europeo (llegó a probar con Dallas Mavericks en el verano del 2006), con unas cualidades ofensivas excepcionales. Seguro que se esperaba un poco más de él. Era una clara apuesta de futuro.

Sus números hablan bien de su estancia en Euskadi… aunque relativamente. Por ejemplo: si jugó 12 minutos por encuentro es que no gozó de mucha confianza desde el banquillo. ¡Pero es que en ese corto tiempo promedió 6,6 puntos! Una cifra realmente alta proporcionalmente. Sí tenía más dificultades para distribuir el juego, lo que en teoría se le pide más a un base (1,3 asistencias por choque).

“Mis recuerdos de España son muy positivos. Fue mi primera experiencia fuera de casa (es montenegrino) y el país y su fabulosa gente me acogió muy bien. Me adapté a la nueva cultura, aprendí español y mejoré mucho mi baloncesto”, analiza.

Según cuenta, “mi carácter es muy parecido al de los vascos, por lo que hice un montón de amigos”. Una de las cosas que más le impresionó fue cómo “los aficionados del Athletic preparaban los partidos desde dos o tres horas antes. El fútbol allí es como una religión”. No es de extrañar que se dejase ver por el viejo San Mamés más de una vez. Otro recuerdo que le queda es el gastronómico, aunque su favorito no sea un plato muy vasco: la paella.

Su juego en estos años “ha crecido”, asegura. “Estoy con mucha confianza para llevar a un equipo al nivel más alto, hambriento de éxito y motivado”, dice. Sin embargo, la temporada pasada no estuvo en ninguna liga europea, sino al calor de los petrodólares de Irán. Después de Bilbao había pasado también por Ucrania, Polonia y Grecia, aunque no en equipos ‘top’. Sí tuvo una buena ocasión en el Lietuvos Rytas.

Actualmente, está con su familia, esperando un nuevo equipo: “Me mantengo en forma entrenando con mi hermano, Marko, que ha crecido y puede ser una revelación muy pronto”.

El resumen de todo quizás lo ponga Rafa Vidorreta, que dijo esto cuando fue cedido por primera vez al Olympiacos: “Tenemos claro que Koljevic tiene unas cualidades que no ha sabido o no hemos podido entre todos explotar en Bilbao. También tenía una serie de defectos y, a pesar de que ha progresado, no lo ha hecho lo suficiente como para hacerse con un hueco importante en el equipo”.