Eddie Amos: El sustituto de Ralph Sampson

Eddie Amos: El sustituto de Ralph Sampson
Luchando en el Unicaja con Landsberger (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Eddie Amos. Probablemente un nombre más en la enciclopedia de acb.com si no fuese porque de vez en cuando sale a relucir porque fue quien sustituyó a Ralph Sampson después de su fiasco en el Unicaja de Ronda 91-92. La historia de quien fue en su momento la mitad de las ‘Torres Gemelas’ de Houston ha sido mil veces repetida: venía con las rodillas hechas cisco y tuvo muy buena actitud, pero unos números penosos. Así es que el equipo malacitano tiró de Amos.

¿Quién narices era? Por entonces, Unicaja y Melilla tenían un acuerdo de vinculación. Los andaluces enviaban a algunos jugadores a la ciudad autónoma, entre ellos este americano que venía de la liga brasileña. Era grande (2,06) y bastante fuerte con sus 102 kilos, aunque tampoco llegó a marcar diferencias en la Primera B.

Sin embargo, fue reclamado para el primer equipo cuando el colombiano Alvaro Teherán, que había empezado la campaña, no estaba dando resultado como pareja foránea de Valery Tikhonenko. Amos jugó un puñado de partidos, pero surgió la opción de Sampson y fue ‘cortado’, pero siguió entrenando con la plantilla malagueña. Gozaría de una nueva oportunidad cuando se confirmó que el hombre que le había sustituido no estaba ya para aquellos trotes.

Lo cuenta el entonces entrenador de Unicaja, José María Martín Urbano, en el número 2 de Cuadernos de Basket: “Era muy malo, sobre todo en ataque (…). Pero como se negó a rebajar ni una sola pese de su contrato hasta final de temporada, pues dijimos: ‘bueno, pues si sigue cobrando, que entrene con el equipo’. Y en los entrenamientos te juro que se comía a Ralph Sampson. ¿Cómo era posible? Pues lo anulaba por completo. Y, claro, si pienso en sustituir a Sampson, la directiva me dice que no hay un duro. Y pensé en Amos. Pero temía que la gente se echase encima (…). Yo veía que con él podíamos salvarnos”.

Al final se hizo el nuevo cambio y el equipo logró la permanencia después de ganar un ‘playoff’ ante Collado Villalba. Amos promedió 8,6 puntos y 6,6 rebotes en 33 minutos. Rafa Vecina, su compañero bajo tableros, le define: “Sabía hacer lo que nosotros necesitábamos. Trabajo, rebote…”.

Después de aquello no volvió a jugar en España. Su historial recoge Uruguay, Portugal, Suiza y Francia. Pero sí que mantuvo una especial relación con Málaga: de allí es la madre de sus hijos, Victoria y Edward, de 15 y 14 años, y allí nacieron ambos. “Era una ciudad fantástica, muy tranquila en los años 90. Disfruté mucho con la buena comida y la gente”, comenta desde Florida, donde administra distintos negocios “que van bastante bien”, cuenta. De Melilla no guarda tan buen recuerdo: “Ha sido el peor sitio donde he jugado en mi carrera”.