Michael Kennedy: Un instructor fugaz en Málaga

Michael Kennedy: Un instructor fugaz en Málaga
¡Jugando con 50 años amistosos en China!

Javier Ortiz Pérez

La historia de Michael Kennedy en la ACB se reduce a… un partido. Sí, el que disputó con el Mayoral Maristas ante el CAI Zaragoza y que acabó con una clara victoria maña por 72-105. Eso sí, unos años antes también había jugado en Primera B (curiosamente también un solo encuentro, en el Tenerife 87-88) y en la 92-93 volvería a hacerlo en esa categoría, aunque esta vez dispuso de continuidad y jugó la temporada entera en el Gran Canaria. Seguid leyendo porque cuenta, aunque brevemente, un par de cosas interesantes.

¿Por qué solo un encuentro en Málaga, Michael? “Aquello fue un desastre. Acababa de llegar (sustituyendo a Chad Gallagher), pero en aquel partido contra Zaragoza hubo una pelea entre los dos equipos y perdimos”, contesta en una apresurada conversación vía Facebook. Y eso que sus números no fueron nada malos: 20 puntos y 9 rebotes. En la pelea a la se refiere no se publicó que estuviese implicado directamente. Se produjo una en plena pista entre Fernando Arcega y Dyron Nix, a los que les cayeron dos partidos de sanción. A los pocos días llegó Michael Ansley para ocupar su puesto y, con el tiempo, hacer historia en el basket malagueño. Al menos Kennedy pudo desquitarse dos años después en Las Palmas de Gran Canaria, aunque el equipo no logró subir.

Estamos ante un jugador jamaicano, de los pocos que ha habido en España de esa nacionalidad. Formado en la Universidad de San Diego State, no llegó a jugar en la NBA, alternando la CBA con aventuras internacionales más o menos largas en Turquía, Francia, Israel, Argentina y, como comenté antes, Tenerife. Era un ‘4’ bastante potente, con buenos recursos ofensivos y muy competitivo.

Ojo con lo que cuenta de su vida actual: ha vivido los últimos quince años en Toronto (donde hay una gran comunidad jamaicana), pero está desde hace unos meses en China, donde ejerce como entrenador individual de jugadores. “Intento hacer que sean más fuertes, que mejoren sus técnicas, que sean mejores”, asegura. “También formo parte de un equipo que en verano se enfrenta a equipos chinos para que se mantengan en forma”, añade.

¿Cómo? ¡Si tiene 50 años! “I am still a bad man, Javier”, responde cuando se le recuerda esto. “Todavía me encanta jugar al baloncesto. Cuando tenía 42 y 43 años llegué a la final de un torneo de ‘uno contra uno’ que organiza Nike jugando contra tipos siempre menores de 30”, dice.

La última. ¿Qué recuerda sobre España?: “Mujeres guapas, buena comida… y me encanta su arquitectura”.