Ignacio Cereijo: Pasión del Ramiro

Ignacio Cereijo: Pasión del Ramiro
Como junior.

Javier Ortiz Pérez

Ignacio Cereijo nos narra en primera persona sus años en el baloncesto en un relato lleno de pasión y detalles curiosos. Solamente jugó cuatro minutos en total en el Estudiantes 85-86, pero ya suelo decir que no solo las estrellas tienen grandes historias.

“Comencé jugando al baloncesto como todos los alumnos del Ramiro de Maeztu, en el patio del Colegio y en un equipo de la clase de 4ºC de EGB, con un entrenador que pertenecía a la plantilla del 1ª División: Randy Mister. Cuando llegaba a la cancha con su SEAT 850, nos llamaba mucho la atención ver su asiento trasero lleno de zapatillas “americanas” del número 53. Era una pasada.

Fui pasando por todas las categorías del Estudiantes y básicamente se trataba de pasarlo bien, haciendo lo que más te gustaba, entrenamientos, partidos y las tremendas pachangas de mini en los recreos. Los entrenadores que tuve fueron de un nivel impresionante. Nacho Pinedo, Antonio Herrador, Emilio Monleón, Juan Mora, Javier González Laso, Pepu Hernández, Mariano Parra, Miguel Angel Martín… y con la dirección de Pablo Casado y Mariano Bartivas, organizando aquella multitud de chavales y sin embargo con la habilidad de hacerte sentir observado casi permanentemente. Sólo se trataba de juego con unas normas (no muy estrictas) donde no había otra pretensión que hacerlo lo mejor posible, pasándotelo bien, “haciendo equipo”.

Alrededor de todo el club una persona como referencia: Fernando Calvo, un hombre de edad, pelo largo, canoso, que asistía a todos los partidos, entrenamientos, con frío, lluvia, daba igual, él estaba allí permanentemente… y es que no sólo saludaba a todos por su nombre, sino que conocía la vida y miserias de cada uno de nosotros. Un tipo entrañable.

En la temporada 82-83 me llamó Miguel Angel Martín para jugar con la Selección de Castilla. Ese año con el juvenil del Estudiantes quedamos quintos en el Campeonato de España juvenil.

La primera vez que fui a entrenar con el primer equipo de 1ª División del Estudiantes (aún no era ACB) fue en la temporada 83-84. Yo tenía 17 años. Los extranjeros eran Terry Stocks y Chuck Aleksinas. Cuando iba a los entrenamientos y me tocaba defender a Javi Coll o a Carlos Montes, rezaba para que seleccionasen bien por donde iban a cruzar la zona, ya que era muy habitual chocarte con Hector Perotas, Pedro Rodriguez y Chuck Aleksinas. En cada entrenamiento me dejaba las rodillas en carne viva.

Ese año la anécdota más significativa fue cuando jugamos contra Canarias. Bajé al vestuario y me presentaron a Carmelo Cabrera, un mítico del baloncesto y muy simpático, pero lo que realmente me hizo ilusión fue encontrarme a Randy Mister (mi primer entrenador), que después de su paso por Estudiantes, Real Madrid y la liga francesa, terminó jugando en Canarias y quien le iba a decir a él que ese día se “enfrentaría” a dos de sus jugadores de 4ªC, Félix Arranz y yo.

De aquella etapa recuerdo con admiración a Satur. El más importante de toda la plantilla de Estudiantes. Como nos cuidaba. Un Grande. No existía la bebida isotónica y en el descanso de los partidos, en un pabellón gélido, como era el Magariños, preparaba una tetera enorme de té con limón y azúcar que se te saltaban las lágrimas.

En la siguiente temporada Estudiantes decidió crear un equipo de Segunda división, con aspiraciones a subirlo a Primera B, de la mano de Mariano Parra. De aquella temporada tengo unos grandes recuerdos y momentos inolvidables, junto a muchos jugadores que habían pertenecido al 1ª División de Estudiantes en etapas anteriores como Javier García, Antonio Sacedo, Chus Calviño… Era un Equipazo, había buen ambiente, pero recuerdo la dureza de los entrenamientos, en los que cada semana te jugabas el puesto. A pesar de tener unos grandes jugadores, empezamos perdiendo los siete primeros partidos, y es que la Segunda División era una liga un tanto desconocida para nosotros y nos costó adaptarnos. Recuerdo que en el séptimo partido, perdido en Alicante y de vuelta a Madrid, paramos a cenar en un restaurante y allí estaba Pablo Casado en representación de la Directiva con unas botellas de champagne esperándonos. Sólo nos dijo “Brindo porque hoy es el último partido que vais a perder” Y creo que así fue. Terminamos subiendo al “Logos” a Primera. Ese año a pesar de ser junior tenía muchas oportunidades de jugar cada fin de semana, concluyendo con una buena Fase de Ascenso.

Al año siguiente 85-86 alternaba entrenamientos con el Junior de Miguel Angel Martín y el Senior de Paco Garrido. Mi año de debut en la ACB, en un partido televisado desde el Magariños contra el Barcelona. Jugué algunos partidos más en la liga ACB, pero en aquella época un partido se podía jugar con 6 o 7 jugadores, por lo que las oportunidades para los jóvenes eran muy escasas. Ese año, Estudiantes tenía una de las mejores parejas de extranjeros de la ACB, John Pinone y David Russell.

Al año siguiente me fichó el Caja Huelva. Teníamos un buen equipo y llegamos a la fase de ascenso, pero no terminamos los deberes Fue un año duro. No me planteé seguir jugando fuera de Madrid, quería poder compaginar Baloncesto con la universidad, familia, novia, amigos… A la vuelta de las vacaciones Curro Blanco me ofreció volver a Madrid y jugar en el Canoe. Acepté probar un año y me trataron tan bien, que me quedé cuatro temporadas más. En la etapa final, terminé jugando en la liga universitaria con la Complutense, con jugadores de un gran nivel y un ambiente insuperable.

En la actualidad trabajo en el Area de Compras del Grupo Telefónica. Casado, con 3 hijos. Dos de ellos son unos jugones, los dos juegan de escolta, y llevan el número 5, como lo hice yo. Nacho juega en el Junior del Canoe y Miguel en el Cadete de Tres Cantos. Mi hija Ana se decantó hacia el mundo del arte (baile, piano…).

Mi vínculo actual con el basket es de espectador. Disfruto del baloncesto de cantera, que es algo que merece la pena cuidar más, formando adecuadamente a entrenadores, jugadores, árbitros… La mayoría de mis mejores amigos también fueron jugadores de baloncesto y a menudo hablamos de las diferencias entre el baloncesto de nuestra época y la actual”.