Vladimir Krstic: El ‘futbolero’ de Osijek

Vladimir Krstic: El ‘futbolero’ de Osijek
En el Menorca.

Javier Ortiz Pérez

Muy majo Vladimir Krstic el rato que estuve hablando con él, que tengo que reconocer que estuvo casi más centrado en el Mundial de fútbol de Brasil y en cómo es su Croacia natal que en el año que pasó en el Menorca (temporada 2005-06).

“¡Es que el fútbol era mi deporte! De pequeño aquí en Osijek jugaba mucho con Nenad Bjelica, que conoceréis de haber pasado por el Albacete y el Betis. Crecimos juntos y a veces creo que yo era mejor que él”, cuenta, medio en broma medio en serio. Se ve que es un apasionado de su ciudad de nacimiento, que es casi fronteriza con Serbia y ha dado grandes deportistas pese a ser bastante pequeña (Davor Suker, Jelena Dokic…). También es tristemente conocida por lo que sufrió en la Guerra de los Balcanes.

Krstic (por supuesto, nada que ver con el pívot serbio) puede contarse entre los grandes que ha dado Osijek. En Menorca lo hizo bastante bien: llegaba como un jugador ya muy experimentado en grandes ligas europeas y él cumplió en la lucha por la salvación con 8,3 puntos y 2,8 asistencias en 24 minutos. Pese a que llegaba con la etiqueta de base-escolta defensivo, no tuvo miedo a mirar al aro. “Yo creo que era un jugador duro, que era difícil jugar contra mí porque siempre luchaba al máximo. Sí que defendía y daba asistencias y por su puesto no era mal tirador”, analiza.

Su adaptación fue buena. Y cerca de diez años después recuerda bastante de español, cumpliendo el tópico de que los balcánicos aprenden rápido y bien los demás idiomas. El tapón de Chuck Kornegay a Rafa Martínez, entonces en el Manresa, que supuso la permanencia le colmó de felicidad.

“España es mi país favorito, magnífico para vivir por el clima, la comida y la mentalidad de la gente. Me sentí como en casa, entre otras cosas también por la gran pasión que hay por el deporte, en concreto mis dos favoritos, fútbol y baloncesto”, explica.

La charla fue hacia Del Bosque, Rakitic, Modric, pero dio un giro fundamental cuando se habló de Drazen Petrovic. “Es el héroe de todos nosotros desde que éramos niños. Por eso muchos jugamos al baloncesto”, remarca.

No se puede decir que haya conocido pocos países jugando. Atención: Alemania, Polonia, Francia, Lituania, Italia, Grecia y Ucrania. Estuvo a punto de cumplir los 40 sobre la pista, pero no lo consiguió. Su último equipo fue en la temporada 2010-11 el Cedevita, ya de vuelta a Croacia, con la que ha sido internacional.

Actualmente vive en la capital, Zagreb, donde pasa gran tiempo con su familia y echa una mano en entrenamientos individuales con jóvenes talentos. También pasa tiempo en su apartamento de la isla de Pag, en la costa dálmata, una zona que aprovecha para publicitar. “Hay grandes playas y buena comida”, destaca.