DeMarco Johnson: No a su nivel en Alicante y Murcia

DeMarco Johnson: No a su nivel en Alicante y Murcia
Olympiacos.

Javier Ortiz Pérez

DeMarco Johnson fue un americano bastante importante a nivel europeo hasta hace relativamente poco. Lamentablemente, solo le pudimos tener en España durante dos etapas, no en su plenitud, y además muy pocos encuentros: seis con el Lucentum Alicante al principio de la temporada 2003-04 y dos en el Murcia al final de la 2006-07 para sustituir al lesionado Marcus Fizer (8,9 puntos y 5 rebotes de promedio en 25 minutos). Él mismo reconoce que no estuvo al mismo nivel que mostró en otros lugares.

Sobre todo se asentó en Italia, donde jugó en cinco equipos diferentes. También pasó por Israel, Eslovenia y nada menos que el Olympiacos griego, lo que indica el prestigio que adquirió en su momento. Su experiencia en la NBA se reduce a cinco partidos en la 99-2000 con los Knicks, que le habían escogido en el puesto 38 del ‘draft’ del 98. Regresar allí es algo que llegó a obsesionarle. Era un ‘4’ bastante habilidoso y comprometido, un poco a la ‘vieja usanza’ porque lo que le gustaba era postear y no tirar de lejos.

“En España pasé un buen momento en mi carrera, tanto en Alicante como en Murcia. En general en Europa aprendí mucho de cada experiencia y creo que me convertí en mejor persona”, cuenta. “La ACB es una gran liga, muy competitiva”, añade. “La vida era buena, con muchas posibilidades de visitar ciudades hermosas. Al mismo tiempo, la gente era muy amigable conmigo y me gustaba charlar con ellos”.

En el plano deportivo, considera que “no jugué tan bien como en otros sitios por diferentes razones, pero no voy a culpar a nadie que no sea yo mismo por eso”. Y de hecho, opina que “fui de los mejores jugadores en mi posición durante mis primeros cinco años en Europa”, aunque en plan autocrítico asume que “quizás perdí un poco de mi fuerza al penetrar a canasta” porque quería adecuar su cuerpo a un posible nuevo asalto a la NBA que no tuvo éxito.

Ahora ha pasado al mundo de los banquillos. Es entrenador asistente en la Universidad de Hampton, en Virginia, desde hace cinco años. “Me gustaría ser entrenador jefe próximamente y estoy aprendiendo mucho para conseguirlo”, indica. “Es difícil cambiar de papel, desde jugador a entrenador, y todavía echo de menos la época en la que jugaba. Tengo grandes recuerdos de los amigos y los aficionados”, apostilla.

Según cuenta, uno de sus proyectos es traer a su hija a Europa para visitar “España, Italia, Grecia e Israel”. “He aprendido mucho sobre las diferentes culturas que hay allí y me gustaría que ella tuviese la misma experiencia”.