Wayne Engelstad: Ayudante de ‘sheriff’ en Valencia

Wayne Engelstad: Ayudante de ‘sheriff’ en Valencia
Días en el Pamesa Valencia 88-89 (Foto: Basket16).

Javier Ortiz Pérez

Buen rendimiento el ofrecido por Wayne Engelstad en el Pamesa Valencia de la temporada 88-89. Fueron un puñado de meses en España, pero cumplió bien con la misión que se le encomendó, que no era otra que mejorar las prestaciones del jugador al que sustituía, Joe Cooper, y ayudar a la permanencia del equipo.

La historia tiene cierta miga. Los valencianos, que debutaban en aquella campaña en la máxima categoría, estaban mostrando algunas grietas, por lo que en febrero tomaron una trascendente decisión: ‘cortar’ a Cooper, que era un pívot claramente, y traer a Engelstad, más bien un alero, aunque de 2,04. El máximo beneficiado de la operación fue Miguel Ángel Pou, un interior nacional que pasó a jugar más minutos.

¿Quién avaló a Engelstad, que había disputado aquella misma temporada once partidos con los Denver Nuggets pero no tenía ninguna experiencia europea? Johnny Rogers, que había coincidido con él en la Universidad de California-Irvine. La incorporación se justificó con 18,1 puntos (40% en triples) y 5,6 rebotes y el equipo huyó de cualquier tipo de sufrimiento clasificatorio. Acabó en una discreta decimosexta plaza (de 24 participantes), pero es que no era el gigante es que es actualmente.

A Engelstad –que posteriormente tuvo estancias en Australia y Portugal, donde fue campeón con el Oporto—le he encontrado vía Facebook en su California natal. Y ha estado cariñosísimo cuando le he preguntado por sus recuerdos sobre aquellos 18 partidos en el club de La Fonteta. “Me gustó mucho estar en ese club y cómo eran sus propietarios. Ellos querían ganar y lucharon fuerte contra los obstáculos para convertirlo en un equipo de éxito. Cuando lo consiguieron unos años más tarde fue algo que no me sorprendió”, apunta. “Disfruté mucho de vivir en Valencia y tengo recuerdos muy profundos del tiempo que pasé allí. Ayudé a evitar que el Pamesa bajase a una categoría inferior y terminé muy feliz por todo lo que ocurrió”, añade.

¿A qué se dedica? Sería un error dejar de leer aquí este artículo, porque viene algo espectacular: “Actualmente trabajo en las fuerzs del orden y he sido oficial de policía durante los últimos 15 años”. En su perfil en la red social dice que es “Deputy sheriff en Contra Costa Country”, es decir, ayudante del ‘sheriff’.

El final es espectacular dentro del educadísimo tono general. “Me gustaría entrenar baloncesto cuando me retire de este trabajo. Tengo una bonita esposa hispana (Elia) y un chico y una chica que juegan baloncesto en la universidad. Vivo en la zona de la Bahía de San Francisco y me encanta mi vida. ¡Gracias por permitirme compartir mi historia!”.