Bill Varner: En forma… con 53 años

Bill Varner: En forma… con 53 años
Pamesa Valencia 1998-99.

Javier Ortiz Pérez

Bill Varner nos ha escrito hablando extensamente sobre su carrera. Tuvo tres momentos distintos en España: uno como americano de referencia en Tenerife (87-88, en Primera B) y Ourense (96-97 y 97-98); otro como valioso complemento en Valencia (98-99) y un último, ya en el ocaso, breve y menos trascendente en Cantabria (2001-02). Entonces ya tenía 41 años y el pasaporte de Bélgica (el país en el que fue una gran estrella) en el bolsillo, dando muestras de una longevidad en las pistas que hoy en día mantiene de forma increíble, como él nos cuenta. En total, 111 partidos ACB con 11,6 puntos y 4,7 rebotes en 29 minutos. Un alero elegante, igual que su forma de expresarse.

“Ourense y Valencia fueron dos de los lugares más emocionantes de mi vida. En Ourense los aficionados fueron fascinantes, muy apegados a la tierra y llenos de espíritu de equipo. Amaban al club y nos animaban de corazón, ganásemos o perdiésemos. Uno de los dos años que pasé allí fue el mejor momento de mi vida: nació mi hija Bianca.

Los compañeros de equipo que tuve allí también están entre los mejores con los que he jugado. Muy abiertos y que trataban a los demás como hermanos. Hice un montón de bueno amigos y me gustaría en el futuro volver a verlos para decirles ‘hola’.

En Valencia teníamos un gran equipo, un clima increíble y un impresionante apartamento con vistas al Mediterráneo. Grandes fans, restaurantes, comida… Un equipo muy profesional. ¡Uno no podía haber pedido nada mejor para vivir y jugar!

Yo era un jugador orientado al equipo, muy poco egoísta, que siempre daba el 200 por ciento y quería que mi equipo ganase por encima de cualquier otra cosa. Respetaba a mis entrenadores y a mis compañeros. Creo que era un gran tirador, un decente defensor… Hacía un poco de todo. Nunca fumé ni me drogué… Siempre comí lo correcto y cuidé de mi cuerpo para mantenerme en buena forma, algo que he mantenido como estilo de vida incluso hoy. Por esta razón, y tengo ya 53 años, todavía juego en nueve ligas distintas, todas ellas de jugadores de más de 21 años y solo una de ellas con gente de más de 40. Todavía promedio 30 puntos por partido con un tope de 58. La mayoría de las veces me enfrento a jugadores más jóvenes. Y todavía, y siempre será así, juego con la misma pasión y fuerza que cuando estaba en Europa.

Soy muy feliz ahora. Al fin encontré a la chica de mis sueños y nos casamos el pasado Día de San Valentín. ¡Tenemos un bebé en camino! Estoy en un momento de mi vida en el que me siento muy satisfecho, empleando la mayoría del tiempo en estar con amigos y mis seres queridos, pero manteniendo la competitividad natural y siendo muy ambicioso de espíritu, así es que estoy siempre intentando mejorar profesionalmente”.