Jacobo Odriozola: Triples entusiastas

Jacobo Odriozola: Triples entusiastas
Muy joven con el Forum Valladolid.

Javier Ortiz Pérez

Curioso tipo este Jacobo Odriozola. Con la misma facilidad para charlar y contar anécdotas como para coger un balón a siete metros y clavarlo limpio dentro del aro. Sin duda, uno de los especialistas en el triple más subestimados de los últimos 20 años en el basket español.

Odriozola tenía más puntería que nombre, aunque sus números le hayan acabado dando la razón: 14 temporadas consecutivas en la actualmente denominada Liga Endesa (desde la 90-91 a la 2003-04), 354 partidos y un buen porcentaje del 39% tirando casi el doble de tres (803) que de dos (436). Sus 4,7 puntos en 14 minutos (ojo con la proyección a un número superior) le convierten en un reserva valioso.

“Es una etapa que no se puede olvidar, muy bonita. Estás dedicándote a lo que te gusta, viajando, compartiendo equipo con mitos como en mi caso fueron gente como Arvydas Sabonis u Oscar Schmidt… Es imposible no sentir mucha añoranza”, cuenta. De todos los sitios salió contento: de Valladolid, donde empezó y acabó su carrera en la máxima categoría; de Sevilla, donde fue subcampeón de Liga y Copa; de Lugo, de León… Un tipo que se ve que disfrutó jugando. Luego se asomó a las LEBs en Los Barrios, Ourense y su Cantabria natal.

Lo del tiro fue algo congénito. “Desde siempre destaqué bastante en eso. Lo curioso fue cómo acabé en Valladolid siendo un crío. Jugaba en el Castroverde de Santander y todo fue a raíz de una tía mía que conocía al gerente del Forum, que era por entonces Jorge Bouzas. Le dijo que yo era muy bueno, que metía muchos puntos, y me consiguió una prueba. Quien me la hizo fue Pedro Enériz y no recuerdo haberlo pasado tan mal en mi vida, porque no veas la caña que me metió, pero la superé porque al poco tiempo me llamaron para incorporarme a la cantera”, narra.

Mejor todavía es su vivencia sobre cómo ganó el concurso de triples ACB del 2001. “Jugaba en el Breogán entonces y el All Star era en Valladolid. No estaba seleccionado, pero fui a la ciudad a pasar el fin de semana porque tengo familia y amigos allí y me llegué a pasar por el pabellón a saludar a la gente el día antes. Pero al poco tiempo me dijeron que Djordjevic no se presentaba y que si podía sustituirle yo. ¡El Breogán me tuvo que mandar urgente la ropa y las zapatillas porque no me las había llevado! La prueba de la mañana del concurso la hice con equipación prestada. Por la tarde, me fui encontrando a gusto, y muy bien, y le acabé ganando a un monstruo como Raúl Pérez, que entonces estaba en el Forum”.

Ojo a la última de Odriozola: con 41 años, ha estado jugando esta última temporada en Primera Nacional. “Mi último equipo había sido el Estela de EBA en la 2009-10. Decidí dejarlo entonces y me vine a vivir a Asturias, de donde es mi mujer. El año pasado, el entrenador del Baloncesto Villa de Mieres 2012 me animó a volver para echar una mano y me animé. Mientras he estado bien físicamente he disfrutado bastante, pero al final he tenido problemas de espalda y me he fastidiado la rodilla. Estoy pendiente de operarme. El equipo ha subido a EBA”.

Como ha dicho, vive en Oviedo, donde ejerce como encargado del negocio de la familia de su pareja, una gasolinera.