Ray Tolbert: El ‘hoosier’ patinó en Málaga

Ray Tolbert: El ‘hoosier’ patinó en Málaga
Días finales en la NBA con los Lakers.

Javier Ortiz Pérez

Pues no, Ray Tolbert no lo hizo bien en su cortísima etapa en España. Solamente jugó dos partidos en el Mayoral Maristas de la temporada 91-92, sustituyendo de forma temporal a un Chad Gallagher que tampoco acabaría la campaña.

Y eso que traía buena fama. Para empezar, fue ‘Mr. Basketball’ en 1977 (mejor jugador de ‘high school’). Y ganó la liga universitaria con la Indiana de Bobby Knight en 1981. Era el ‘5’ titular de un equipo en el que el base era el legendario Isiah Thomas. Además, había otro rostro muy conocido como el escolta Randy Wittman, actual entrenador de los Wizards y que también tuvo una buena carrera en la NBA.

Elegido con el número 18 de aquel año, Tolbert no triunfó en profesionales (esta expresión se ha quedado vieja, definitivamente). Jugó en seis equipos distintos (Nets, Sonics, Pistons, Lakers, Knicks, Hawks) desde 1981 a 1989, con escalas en Italia y la CBA, porque nunca llegó a superar los 16 minutos ni los 5,1 puntos de promedio. Bastante secundario.

Su aparición en Málaga a finales de 1991 pretendía preparar el camino a una posible sustitución definitiva de Gallagher, que no estaba jugando bien. Pero en los dos encuentros que disputó no demostró gran cosa pese a los números (12,5 puntos y 10,5 rebotes) y en el segundo de ellos fue protagonista de un lamentabilísimo incidente: intentó agredir al ayudante de Javier Imbroda, Pedro Ramírez. “Un tío seco, raro y chungo. Un mercenario”, comenta uno de los miembros del Mayoral aquella campaña.

Estuvo un tiempo sin jugar después de aquello y cerró su carrera en la CBA en la 93-94. Después, se hizo entrenador e incluso ganó la ABA en el banquillo con los Anderson Champions en el 2007. En la actualidad, es ministro ordenado y da charlas motivacionales en las que reconoce sus debilidades, las inseguridades que torturaron su trayectoria en las pistas después de sus prometedores inicios. Dirige además un programa que trabaja con chicos problemáticos. Tampoco ha dejado el basket y entrena en el Fishers High School, en el estado de Indiana.

En un curioso enlace que he encontrado del 2009, habla de los cuatro años que pasó a los órdenes de Knight. “Fueron probablemente los más importantes de mi vida en cuanto al desarrollo personal. Aprendí de uno de los entrenadores más duros de la historia. Me enseñó lecciones de vida, cómo ser un hombre auténtico, cómo ser un ganador. Me enseñó a ser puntual y a cómo jugar como equipo. Cualquier cosa que hagas no la puedes hacer por ti mismo. Lleva un concepto de equipo”, cuenta.