Buck Johnson: Una mala decisión

Buck Johnson: Una mala decisión
En los Rockets.

Javier Ortiz Pérez

Todo iba bien para Buck Johnson en Girona a la altura de la jornada 30 de la liga regular 1997-98. Estaba culminando una temporada en la que se había mostrado como uno de los americanos más importantes del baloncesto europeo y se aprestaba para volver a conseguir un buen contrato, como el que había tenido el año anterior en el Maccabi. Sin embargo…

Sin embargo, cuando finalizó el partido entre el Valvi y el TDK Manresa, en el que había estado más o menos en sus números (18 puntos y 11 rebotes), fue requerido para el control antidopaje. “No lo paso. No quiero” fue su respuesta, ante la sorpresa general. Sus compañeros y su propia esposa intentaron convencerle, pero no hubo manera. Cogió su coche y se marchó a casa. Como es sabido, su acción era equivalente a dar positivo.

Unas horas después, reflexionó y comunicó que dispuesto a pasarlo, pero lógicamente ya no era posible. La reacción del club fue taxativa: “El jugador no debe tener la conciencia tranquila”, afirmó el presidente, Joaquim Vidal, que inmediatamente ordenó su sustitución. Johnson pidió perdón a club y afición. “Ha sido una decisión inocente”, comentó. Su puesto ya lo ocupaba Tim Kempton.

La maldición del ‘draft’ de 1986, el de Len Bias y demás compañeros mártires, para qué volver a recordarla. Johnson fue el número 20 en el arranque de una carrera profesional que no estuvo nada mal. Permaneció seis años en los Houston Rockets y uno en Washington, 505 partidos en total con 9,1 puntos en 23 minutos. Pero algo pasaba con él. Se le detectó cocaína en su siguiente paso profesional, en la CBA, que, con una legislación bastante poco estricta, solo le sancionó con cuatro partidos de suspensión.

Sorprendentemente, pudo seguir jugando en Europa y desde el 98 al 2003 estuvo en Grecia, rondando casi los 40 años. Desde luego, era un jugador superlativo, un ‘3-4’ con una fuerza enorme y muy buena mano. Y muy longevo. Después de su aparentemente retirada, volvió al baloncesto con 42, en la ABA, con los Birmingham Magicians (2005-06). No hay nada como jugar en casa. Por aquella época había montado una empresa de almacenaje de cajas y también había estado en otra de desarrollo de ‘software’.

No parece irle mal la vida. Recientemente ha sido nombrado coordinador de deportes de las escuelas de Birmingham, en su estado natal de Alabama. “Por todas las bendiciones que he recibido en mi vida siempre me he preguntado a mí mismo: ¿cómo puedo devolver a la ciudad lo mucho que me ha dado? Esta es la manera perfecta para hacerlo. Estaba en otras cosas cuando me llegó esta oportunidad. Y cuando ocurrió, ya no hubo nada que quisiese hacer más”, dijo en su presentación en el cargo, hace unos meses.