Bruno Alonso: Pívot ‘teleco’

Bruno Alonso: Pívot ‘teleco’
En acción con el filial del León, en EBA.

Javier Ortiz Pérez

Quien hoy acude aquí es Bruno Alonso, uno de ese ‘club’ de jugadores que debutaron un solo minuto en la liga y no volvieron a pisarla. Él lo hizo como pívot de cantera del León 97-98. Os dejo con él directamente. Un tipo muy cercano en lo que cuenta y en cómo lo cuenta.

“La verdad es que es una época que recuerdo con mucho cariño. Al fin y al cabo se trata de la época en que te formas como persona y en la que conoces a buena parte de tus amigos. Es cierto que tenías que realizar muchos sacrificios y llevar una vida distinta a la de la gente de tu edad. Pero la ilusión por llegar a lo más alto y el poder disfrutar del baloncesto compensaba el resto de cosas.

Como mejores recuerdos tengo por un lado la temporada en la que debut en ACB. Fue un año en que León tuvo bastantes lesiones y en que varios jugadores del segundo equipo pudimos disfrutar de una temporada casi como profesionales de ACB. El poder estar con jugadores como Galilea, Roy Fisher o Harper WIlliams y con Edu Torres como entrenador es algo que no se puede olvidar. Y encima tuvo el colofón de poder debutar con el primer equipo en casa y contra el Barça. ¡Qué más se pude pedir! En ese momento uno tiene el sentimiento de haber conseguido el objetivo que te habías planteado muchos años atrás. SI es que todavía veo la hoja con las estadísticas del partido o la revista de la ACB donde me daban la enhorabuena por el debut (cosas que tengo guardadas en mi álbum de recuerdos) y me emociono.

El otro gran recuerdo que guardo es el de la temporada en la que con el equipo de la Universidad de León conseguimos el ascenso a liga EBA. Nos habíamos juntado unos montón de amigos que habíamos compartido muchas horas en la cantera de Baloncesto León y fue una temporada en la que disfrutamos del baloncesto con la única presión de hacer las cosas bien y divertirnos jugando.

Como jugador siempre me he considerado un pivot “clásico”: fuerte en defensa, buen reboteador, jugador de equipo y regular a lo largo de la temporada. Nunca fui un anotador excepcional aunque creo que a mi equipo siempre le aportaba ese punto que no sale en las estadísticas. Creo que en el poste bajo tenía buenos movimientos rematándolos muchas veces con un gancho de derechas y, sobre todo, de izquierdas. Además jugaba con mucha intensidad y coraje no dando un balón por perdido. La verdad es que definirse a uno mismo es muy complicado aunque si tuviera que fijarme en algún jugador de la actualidad diría que, salvando las diferencias , Felipe Reyes es mi jugador.

Siempre tuve claro que los estudios eran algo fundamental así que compaginé el baloncesto con mis estudios de ingeniería técnica industrial y después de informática. Era plenamente consciente de que la carrera de un jugador acababa con treinta pocos años y no importaba repartir las horas del día entre la pelota y los libros.

Así que desde quede dejé el baloncesto he estado trabajando de ingeniero, primero en Madrid y actualmente en León. Ahora mismo soy el responsable técnico de un proyecto de telecomunicaciones y disfruto de mi trabajo casi tanto como la hacía del baloncesto”.