Todd Mitchell: Catorce partidos en Salamanca

Todd Mitchell: Catorce partidos en Salamanca
Penetrando a canasta ante el Real Madrid (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Solamente 14 partidos en la temporada 94-95 con el Salamanca es lo que estuvo Todd Mitchell en España. Sus 14,1 puntos en 26 minutos no libraron de ser cortado a este alero norteamericano que fue fijo en Europa durante más de diez años, principalmente en Grecia e Italia. Tuvo buenas actuaciones (por ejemplo en una histórica victoria ante el Real Madrid, con 16 puntos), pero le condenó su 18% en triples cuando el tiro era en teoría una de sus virtudes.

Tras ser una estrella universitaria en Perdue, fue seleccionado en el ‘draft’ de 1988 por Denver Nuggets (número 43), pero solamente logró jugar una temporada en la NBA (24 partidos entre Miami y San Antonio, 5,4 puntos en 14,5 minutos). De esto y de su aventura europea habla en una entrevista publicada en el 2006 y que os extracto a continuación. No llega a referirse directamente a lo que le sucedió en Salamanca, pero sus reflexiones son interesantes. Al menos cuando se publicó esto, vivía en Toledo (Ohio) y era representante farmacéutico. También organiza campus con ex jugadores como Jimmy Jackson.

“¿Qué si me hubiese gustado jugar en la NBA durante 10-11 años? Claro, pero no se dio. Pero una cosa que puedo decir es que jugué contra los mejores de la historia. Larry Bird todavía jugaba y Magic Johnson también. Michael Jordan estaba en su cima. Tuve la oportunidad de jugar contra ellos”.

“Pensé en ir a Europa por un año para mantenerme, pero un año se convirtió en ocho. Tuve la oportunidad de ver probablemente todo lo que se puede ver en Europa y ver cómo la gente vive allí. Los cambios en Varsovia entre cuando fui allí en el 91 y años más tarde en el 98 fueron como la noche y el día”.

“Fueron todos grandes sitios, pero lo que vemos ahora de Tel Aviv e Israel era muy diferente entonces. Fue un gran sitio para vivir (a mediados de los 90) y probablemente la ciudad más americanizada en la que he vivido. Era básicamente como Nueva York, pero en el Mediterráneo. Como si pudieras imaginar Nueva York situada en Miami”.

“Nosotros, como americanos, somos percibidos como dominadores en muchos sentidos por la gente de otros países, como si dijésemos “aquí se hacen las cosas como nosotros decimos o no se hacen”. En mi opinión, la Guerra de Irak es otro ejemplo de eso. Creemos que sabemos que es lo mejor para ellos, pero quién sabe qué es? La democracia es estupenda para nosotros. Ha funcionado bien, pero ¿quién somos nosotros para decir que va a funcionar del mismo modo para los demás?”.

“Cuando estaba en Francia sufrí una embolia pulmonar. Estaba calentando antes de un partido y simplemente ocurrió. Pude haber muerto. Estuve en un hospital de París durante 13 días con anticoagulantes. Cuando volví a Estados Unidos, los médicos me dijeron que tendría que seguir tomándolos y que lo mejor que podía hacer era retirarme. Fue entonces cuando me golpeó el hecho de que iba a entrar en una nueva fase de mi vida y que tendría que cambiar de marcha”.