Manuel Carpi: Un médico en la Copa del 83

Manuel Carpi: Un médico en la Copa del 83
Con la Copa del Rey en 1983 (Foto: Nuevo Basket).

Javier Ortiz Pérez

Manuel Carpi formó parte de una de las plantillas más históricas del baloncesto español en su ‘era moderna’: la que a finales de 1983 consiguió la victoria en la Copa del Rey con el CAI Zaragoza ante el Barcelona. Es fácil imaginar la tremenda ilusión del chico, el típico junior ‘de la casa’ que ayudaba en los entrenamientos y que incluso tuvo la ocasión de debutar aquella campaña en Copa Korac (un partido en Sibenik que acabó como el rosario de la aurora) y en la recién estrenada ACB. En los tres partidos ligueros (seis minutos en total) no llegó a anotar, pero siempre quedará ahí ese orgullo. Está en una foto imborrable con Kevin Magee, los Arcega, Charly López Rodríguez, Manel Bosch, Jim Allen, Paco Zapata...

Carpi era un alero de 1,96 con bastante facilidad para anotar. Empezó en los infantiles del Club Baloncesto Zaragoza, con el que llegó a ser campeón nacional junior. El primer equipo era de un nivel muy alto y no volvería a tener ocasiones en la capital del Ebro e inició un peregrinar por España al tiempo que terminaba la carrera de Medicina.

“Requirió sacrificio, como casi todo en la vida. En realidad, nunca pensé que en que ganaría dinero con el baloncesto, pero jugar me sirvió para pagármela”, cuenta, lamentando que sufrió un accidente que, según asegura, “lo cortó todo”.

Compatibilizar estudios y deporte se convirtió entonces en su modo de vida. Tras pasar por el Helios maño de Segunda División, se marchó al Tizona de Burgos y se matriculó en Valladolid, lo que le obligaba a estar a menudo en la carretera. “Quizás no fue muy buena idea aquello”, reconoce. Su lugar para asentarse se hizo esperar y fue más al sur: Badajoz. En la ciudad extremeña alternó durante años entre dos de los clubs de la ciudad, BBC y Cajabadajoz, al tiempo que le daba un empujón definitivo a la Medicina y ponía los cimientos de su vida familiar con una chica pacense.

Especializado en medicina familiar y comunitaria, actualmente trabaja en el centro de salud de Valdelacalzada, una población situada a 30 kilómetros de Badajoz. Últimamente se ha vuelto a enganchar al baloncesto, ya que tiene un hijo de su mismo nombre –al que todos llaman ‘Ichi’— que destaca bastante en la liga junior extremeña. No exento de recursos técnicos, exhibe una planta considerable para su edad (2,00 metros) y el mismo entusiasmo que tenía su padre cuando se vio sorprendido abrazando la Copa en casa.