Julio Torres: Larga y honesta carrera

Julio Torres: Larga y honesta carrera
En acción con Murcia (Foto: Gigantes).

Javier Ortiz Pérez

Julio Torres nos cuenta con mucha precisión su propia historia, la de un pívot nacional que tuvo bastante relevancia en su momento por una buena mezcla entre dureza y calidad. Tenía además un físico espectacular (2,08) y fama de buen profesional. No hay que olvidar que llegó a ser internacional (dos veces, en 1991) y que disputó once temporadas ACB (5,2 puntos y 3 rebotes en 19 minutos, 296 partidos). Una pieza muy válida para equipos que normalmente querían utilizar alguna de sus plazas de foráneos para exteriores. Adelante, Julio.

“Mi etapa de jugador fue muy larga y abarcó desde principio de los 80 hasta el año 2000. Viví todas las etapas imaginables dentro de la evolución del baloncesto en España. Debuté con el primer equipo del Estudiantes con 17 años en un partido contra el entonces Areslux donde jugaba y ya era casi un veterano Chichi Creus. Era el año posterior al gran Estudiantes de Fernando Martín, Slab Jones , López Rodríguez , Del Corral y Vicente Gil, que quedó segundo en una liga sin ‘playoff’ y que todavía no era ACB.

Después me hice profesional en el Forum Filatélico Valladolid, ya etapa ACB, pero luego tuve que adquirir experiencia y minutos en Primera B en el Obradoiro. Esto me sirvió para poder fichar en el Taugrés, donde creo que jugué bastante bien gracias a la ayuda de Manu Moreno, entrenador de aquel equipo que luego se convertiría en el gran Tau ganador de multitud de títulos.

Donde creo que mejor lo hice fue en mis dos primeros años de Murcia, en el Júver Murcia, lo que me llevo a ser internacional en el año 91. Después pasé por el Breogán de Lugo y más tarde acabé mi aventura ACB en Orense.

De todos los sitios se sacan cosas buenas y no tan buenas; ahora con la perspectiva de los años te das cuenta de que fue una etapa fantástica de tu vida que pocas personas pueden vivir.

Creo que fui un jugador honesto, trabajador, y que hacia algunas cosas bastante bien, sobre todo defender, correr bien el contraataque y capturar muchos rebotes ofensivos. Mis mejores recuerdos son el llegar a ser internacional absoluto y el ganar a algunos equipos grandes tanto con el Tau como con el Juver. Y también el haber compartido vestuario y experiencias con personas excepcionales como Paco Martín, Carlos Gil, Chicho Sibilio, Nacho Suárez, Clarence Kea, Ralph McPherson etc. Mi peor experiencia… haber perdido a un amigo y compañero, Ángel Almeida.

Acabé jugando, gracias a la Ley Bosman, en Portugal, que en aquel entonces empezó a crear una liga bastante competitiva, que por desgracia en este momento pasa por tiempos delicados. De esta última etapa me quedan grandes amigos y contacto, ya que jugué en varios de los equipos más importantes de allí, quedando en dos ocasiones como mejor lanzador (en porcentaje de aciertos) de la liga.

Después de mi retirada me he afincado en Valladolid. Trabajo “a caballo” entre Madrid y todo Castilla y León , dedicado al diseño y realización de Espacios Comerciales. Nada que ver con el baloncesto, pero suelo ir a los partidos de CB Valladolid. Sigo en contacto con antiguos compañeros, sobre todo aquí en Valladolid.

En resumen, fui un auténtico enamorado de mi profesión y de mi deporte desde la humildad y el trabajo diario.No fui una estrella, fui honesto con compañeros y entrenadores y hoy por hoy lo sigo desde la distancia pero disfrutando de él como espectador”.