'Joe' Alonso: El inexplicable caso del tahúr

'Joe' Alonso: El inexplicable caso del tahúr
Un crío con Las Rozas (92-93).

Javier Ortiz Pérez

¿Cómo es posible que uno de los mejores jugadores ofensivos españoles de los últimos 15 años solamente haya jugado una temporada en la ACB, un total de 28 partidos? Es lo que me pregunto, yo y otros muchos, sobre José María 'Joe' Alonso.

Alonso se retiró a los 38 en el 2011 después de una carrera en la que fue importantísimo en categorías federativas y poco relevante durante su único año entre los mejores, la campaña 96-97 con el Fuenlabrada. Quien le haya visto jugar recordará lo grandísimo que veía el aro, el arrollador juego de ataque que ejecutaba, lo listo que era... Inolvidable esa jugada en la que se hacía el despistado, bajaba el balón a la altura de las rodillas y súbitamente lo levantaba para enchufarlo ante la mirada atónita del defensor. Lo hizo cientos de veces y nadie supo pararlo.

'Joe' es de Linares (Jaén), pero surgió de las categorías inferiores de Las Rozas. En 1993 llegó al Fuenlabrada, con el que estuvo tres años en la transformación de Primera a EBA como segunda categoría, y fue en la localidad madrileña donde tuvo su única oportunidad en ACB. Lo curioso es que no lo hizo mal (21 minutos de promedio y 4,5 puntos por partido), aunque en un perfil distinto que el que caracterizó la segunda parte de su carrera. Sobre todo jugó de base, y no de escolta, que era como hacía dañito.

Volvió a Andalucía, al Cajasur de Córdoba, donde se permaneció cuatro temporadas cuando allí había un buen proyecto LEB bajo la dirección de Rafa Sanz. Su poder ofensivo empezó a crecer exponencialmente, con una última temporada, la 2000-01, en la que rozó los 20 puntos por partido. "Uno de los años tuve una oferta del Forum, en la ACB, pero el club no me dejó salir", recuerda.

Sin embargo, la máxima categoría no le ha obsesionado nunca. "Otro año me llamó el Cantabria, pero pagaban prácticamente lo mismo o menos que en LEB y a mí lo que me gusta es jugar, no ser cuarto alero. No lo hubiese aguantado. Cuando estuve en Fuenlabrada en ACB viví lo que nunca me había pasado ni me volvió a pasar: los últimos partidos no salí ni un minuto estando bien físicamente. Y aún me acuerdo de ello", añade.

Y es que de él hablan sus entrenadores que es un obseso de la victoria y de ser protagonista en ella. "Es un tahúr. Te quiere ganar a todo, sea como sea", le define Martín Fariñas, que le dirigió en Fuenlabrada año y medio. "Es competitivo al máximo. No sólo en baloncesto. Juega bien a todos los deportes", relata Javier Juárez, el técnico que le apadrinó en sus últimas campañas en Illescas y Alcázar.

Regresó a Madrid en el 2001, de cuya zona de influencia no se movería excepto unos meses en el Algeciras. Complutense, Pozuelo, Illescas, Guadalajara, Alcázar... Con la salvedad del último año, no bajó nunca de los diez puntos por partido. Observad sus números en la ficha de feb.es si tenéis un rato. Incluso en la temporada de su retirada acaba con un 54% en triples.

¿Entonces? ¿Por qué? Hay quien señala al aspecto físico. "Sí, es posible que no fuese un gran atleta, pero eso me ha servido para desarrollar otras cualidades y poder alargar mi carrera. Cuando dependes del físico, es lo primero que te falla y por eso te tienes que retirar antes. Yo no sigo jugando porque no me deja mi mujer", dice entre sonrisas.

Al respecto, Juárez narra una gran anécdota sobre él cuando estaban en Illescas. En un entrenamiento, 'Joe' se quitó la camiseta y a Dexter Lyons, el típico americano fibroso y hercúleo, se le escapó una sonrisa. La respuesta tuvo su miga.

--Mira, Dexter. Si yo tuviera tu cuerpo, estaría en la NBA. Y si tú tuvieses el mío, estarías en una oficina.

Sus compañeros reaccionaron con una mezcla de risas y estupefacción.

De cerebro tampoco tiene pinta de andar mal nuestro personaje. Estudió Fisioterapia, tiene un master en Osteopatía y está terminando un grado de Educación Primaria. Está trabajando como 'fisio' y al mismo tiempo hace prácticas en la enseñanza. También saca tiempo para entrenar a chavales y no descarta aspirar a un banquillo profesional. "Como se ve, no me aburro", concluye. Ni nadie se aburrió viéndote jugar, 'Joe'.