Salva Camps: Desde Irlanda

Salva Camps: Desde Irlanda
Con el Huelva en la LEB.

Javier Ortiz Pérez

Está bien recuperar aquí hoy una historia que leí hace unos meses, la de Salva Camps. Era un base de bastante talento que, salido de la cantera del Sant Josep de Badalona, tuvo algunas oportunidades en ACB: Cantabria 2001-02, Gran Canaria 2002-03 y 2004-05 y Menorca 2005-06 (en total, 68 partidos y un gran ‘ratio’ puntos/minutos, 5,5 en 12). Entre tanto, entradas y salidas en el resto de categorías nacionales, LEB, LEB-2, Bronce, EBA…

Camps quizás tenía el hándicap de la altura (1,81), pero era un auténtico revolucionador de partidos. No sabíamos gran cosa sobre él hasta que el gran Chema de Lucas le encontró en Irlanda, publicando una interesante entrevista con él en la web de Gigantes del Basket. En ella se contaba principalmente que estaba en el oeste de Irlanda, en la turística localidad de Galway, mejorando su inglés, trabajando como camarero y, atención, ejerciendo de entrenador-jugador en un equipo de la máxima categoría del baloncesto de allí, Moycullen Galway. Aquí os ‘fusilo’ un poco el tema, pero merece la pena leerla entera.

“Mi llegada a Irlanda fue casual. En mayo de 2011, tras acabar la temporada con el CB Mollet de la Liga EBA, y teniendo todo el verano por delante, mi pareja y yo pensamos que sería un buen momento para viajar a algún país de habla inglesa y mejorar/aprender inglés. Tras comparar diferentes lugares, y por recomendación de un conocido fuimos a parar a Irlanda. Llegamos con la intención de hacer un curso pero tras finalizarlo decidimos que sería una buena opción quedarnos más tiempo. Ambos encontramos trabajo en la ciudad y pensamos que sería una buena manera de conseguir el objetivo por el que habíamos venido”.

“Tras unos meses me volvió a picar el gusanillo de jugar al baloncesto y buscando en internet dio la casualidad de que había equipos por la zona. Concretamente uno de los ocho equipos que tiene la Superleague irlandesa juega en Galway. Me puse en contacto con ellos para entrenar algunos días y tras una semana entrenando me ofrecieron la oportunidad de jugar con ellos. Durante el primer año, jugué unos 10 partidos ya que debido a motivos laborales muchos fines de semana no podía desplazarme con el equipo. Al finalizar la temporada y después de hablar con la directiva del club me ofrecieron la oportunidad de convertirme en entrenador-jugador. Decidí aceptar y esas han sido mis funciones esta temporada”.

“El nivel del baloncesto actualmente en Irlanda es parecido al de la liga EBA. La liga consta de 8 equipos y se juega a triple vuelta. La mayoría de jugadores son amateurs o reciben becas para estudiar por jugar a baloncesto (cuatro de los equipos pertenecen a universidades del país”.

“La verdad es que no es del todo sencillo compatibilizar ser entrenador y jugador, pero he tenido la suerte de que el resto de jugadores han entendido cual era la situación y con una buena comunicación con mi segundo entrenador todo ha sido más fácil.

“Los irlandeses son gente muy amigable siempre dispuesta a ayudarte, quizás porque muchos de ellos han sido también emigrantes y saben lo que es vivir lejos de tu país. Son gente a la que le gusta disfrutar de una buena pinta de cerveza escuchando música en directo y hablando durante horas en cualquiera de los miles de pubs que tiene el país. Supongo que estos son hábitos adquiridos a causa de una de las cosas que realmente llevo peor, el clima. La lluvia es una constante, el viento a veces es casi insoportable y los días de sol al año se pueden contar con los dedos de la mano. Por otro lado también se echa mucho de menos a la familia y amigos, aunque a eso ya estoy más acostumbrado por haber estado jugando durante años en diferentes ciudades españolas”.

Esto se publicó en junio. En la temporada, el Moycullen ha sido penúltimo con un balance de dos victorias y 16 derrotas.