Francesc Solana: El anotador infravalorado

Francesc Solana: El anotador infravalorado
Con el Fuenlabrada, su último club.

Javier Ortiz Pérez

Con Francesc Solana muchos pensamos que se cometió una injusticia. Con una carrera excepcional en la ACB de 466 partidos, nunca fue llamado por la selección española. Y eso que sus mejores momentos coincidieron con una época en la que el combinado nacional se buscaba a sí mismo y no le sobraban los aleros anotadores precisamente. Porque Solana precisamente fue eso: un anotador. Y muy bueno.

Para recordar su historia y "escucharle" a él directamente, nada mejor que este artículo que escribió el gran Quique Peinado cuando se retiró. En él cuenta que siempre intentó trabajar con honestidad, devolver lo que le habían dado, disfrutar del baloncesto. Un tipo, dicen todos, muy íntegro, que siempre se adaptó bien al papel que le dieron en sus sucesivos equipos, que tampoco fueron muchos tras formarse en la cantera del Granollers. En el club vallesano. Y ese papel fue estelar en muchas ocasiones, sobre todo en el Girona, donde estuvo del 94 al 98. Después, tras un paso por el Caja San Fernando (98-2001), continuó en el Fuenlabrada, donde se asentó hasta el final de su carrera, en el 2007. 8,9 puntos en 24 minutos en nada menos que 16 temporadas distintas.

Tenía una amplia oferta de recursos ofensivos. Podía igual tirar desde lejos que amagar e ir con fuerza hacia la canasta. Con el tiempo, le añadió un cariz más defensivo a su aportación y pasó a necesitar menos el balón.

Sigue muy relacionado con la canasta, aunque más bien desde los despachos. Desde hace dos temporadas es director general del River Andorra, que la pasada campaña consiguió el ascenso a la LEB Oro. Últimamente, además de en la confección de la plantilla, ha organizado un campus de verano que ha alcanzado la quinta edición. También lleva la organización de una escuela de basket en el Col.legi del Pirineu de Andorra.