Borja Larragán: Cumplidor como segundo base

Borja Larragán: Cumplidor como segundo base

Javier Ortiz Pérez

Es llamativo que en la mayor parte de su trayectoria, el nombre de Borja Larragán estuviese asociado con el de segundo base. Ni en ACB ni en LEB consiguió apenas ser el director de juego principal, quizás si exceptuamos su temporada 2002-03 con el León en la LEB. Fue la única vez que en toda su carrera profesional, que sobre todo se desarrolló en la segunda categoría, superó los 22 minutos de promedio. Pero también es cierto, y ese es el valor que hay que verle, que tampoco bajó de los 15.

Larragán era de uno esos jugadores efectivos a los que no les gusta demasiado llamar la atención. Tenía buenos porcentajes desde la línea de tres puntos, pero no se excedía lanzando. Su internacionalidad en las categorías inferiores de la selección le auguraba un mejor futuro, pero lo cierto es que su relevancia en la ACB fue muy limitada. En total, 63 partidos entre Gijón (01-02), Fuenlabrada (03-04) y Pamesa Valencia (05-06, este con contrato temporal) con la misión de dar relevo al base titular.

Como otros jugadores, su formación universitaria en Estados Unidos le aportó más en el terreno de la formación que en el deportivo. Estuvo en Providence, uno de los centros de mayor prestigio del país, y en Marist. Se ve que le gustaba ver mundo: fichó por el Aris y no llegó a debutar y también estuvo un tiempo en Italia, en el Rimini, y en Francia, en JL Bourg-en-Bresse. Como 'highlight' de su carrera encontramos también un ascenso a la ACB con el Murcia, uno de los equipos a los que defendió en la LEB junto a León (dos etapas) y finalmente Cantabria, donde se retiró.

Ahora vive en Valencia, donde dice que no le va mal. "Me dedico a la gestión de patrimonios y tengo algún comercio electrónico también. Tengo tres niños. Por lo demás, una vida normal y jugando alguna vez con los veteranos del Pamesa", me escribe.