Craig Dykema: Precursor desde 6,25

Craig Dykema: Precursor desde 6,25
Todo un cromo. Temporada 84-85 con el Licor 43.

Javier Ortiz Pérez

En la final olímpica del domingo, Estados Unidos tiró más de tres que de dos. Esto ocurre de vez en cuando en partidos del baloncesto europeo: el triple está demasiado 'barato', como diría Alfred Julbe, y muchas estrategias ofensivas, como las de este nuevo 'dream team', se basan en sumar de tres en tres. Echadle un ojo a las estadísticas de hace unos 30 años tanto en la ACB y en la NBA y veréis que esto no era así en absoluto. El triple era un recurso escaso y raramente los ataques terminaban con un intento lejano.

Cuando la línea se estableció en el basket FIBA, en 1984, eran pocos los especialistas. A uno de ellos le disfrutamos en España durante durante tres temporadas (84-85, 85-86 y 86-87). Se llamaba Craig Dykema y era uno de los tiradores más finos que hayamos visto por aquí.

Dykema caía bien. Era el típico blanquito rubito, muy serio, que se plantaba en 6,25 y hacía un daño terrible. Jugó 32 partidos con los Phoenix Suns en la 81-82, pero fue su única experiencia en la NBA. Cuando llegó en el 84 aquí, lo hizo a un Licor 43 de Santa Coloma de Gramanet que durante un año estuvo plantando mucha cara a los 'grandes' y llegó a colarse en la cuarta posición liguera.

Él fue decisivo para ello. Promedió 22,2 puntos con un 48% de triples, una barbaridad. Era aquel equipo amarillo un grupo fantástico de jugadores, con Quim Costa al timón y Mike Phillips mandando ahí abajo. El coro de secundarios no desmerecía, desde Miki Pou a Jordi Freixanet, desde Joan Pera a Agustín Cuesta.

La siguiente temporada, el Cajamadrid supongo que puso más dinero y se lo llevó. Craig siguió a lo suyo: 22,3 puntos y por encima del 45% en triples. Sin embargo, e inexplicablemente, el equipo asentado en Alcalá de Henares descendió, pese a que también tenía muy buena plantilla. Un expediente X de la historia de la ACB.

Dykema completó su trienio español de vuelta a Cataluña, al Cacaolat Granollers. Su acierto y sus promedios bajaron y la historia se acabó ahí.

Desde entonces se le perdió un poco la pista, pero lo que se puede es asegurar es que tiene 53 años y vive en California. Su hija Melissa fue una estrella universitaria del softball. Tiene perfil en Facebook.