Eduardo Piñero: 'Periquito', marinero y vuelta a la cancha

Eduardo Piñero: 'Periquito', marinero y vuelta a la cancha
En Granollers, tras la fusión entre Espanyol y Cacaolat.

Javier Ortiz Pérez

A finales de los 80 el Espanyol 'de fútbol' aún tenía sección de baloncesto. En ACB.com se publicó hace no mucho un artículo (dividido en dos partes) sobre su interesante historia. No es mío, pero lo recomiendo, jaja. Aquí está el link. A quien os traigo hoy aquí es a uno de los últimos productos de su cantera, una generación interesantísima de jugadores que se mantuvo durante mucho tiempo en la liga. Tiene su miga la cosa, eh.

Seguramente Eduardo Piñero no era el más brillante de ellos. Seguro que no. Ese lugar correspondía al arrollador y siempre impredecible Santi Abad. Pero Piñero fue una buena pieza complementaria durante casi 15 años a alto nivel, empezando por aquellos dorados (y últimos) tiempos del Espanyol y acabando en la liga portuguesa, explorando los nuevos horizontes de la sentencia Bosman.

Piñero poseía, sobre todo, un gran tiro exterior y también buenas cualidades defensivas. En cada sitio donde estuvo se adaptó con disciplina al papel que se le otorgó. 197 partidos ACB en el lapso de una década son suficientemente orientativos. Por números, parece que la mejor fue la 94-95 en Murcia.

Debutó con apenas 17 años en la máxima categoría y fue internacional junior. Fueron tiempos en los que parece que todo lo vivió muy deprisa. Se casó con 23 años y después ahí sigue. Fijaos que, teniendo él ya 43, tiene una hija de 17. Vive en Sitges, en cuyo puerto deportivo trabaja como marinero especialista de mantenimiento. "Haces de todo un poco", cuenta.

Pero no ha dejado del todo el basket en este tiempo. Todo lo contrario. Está sacándose el título de entrenador superior nacional y como técnico del equipo de la ciudad costera logró el ascenso a la Liga EBA. El Sitges logró la permanencia la pasada temporada, pero el mal que afecta a muchos clubs de este tamaño, la falta de dinero, también lo ha afectado, y parece que no continuará en la categoría.

Quizás eso le ha hecho replantearse una cuestión curiosa. Agarraos. "La temporada que viene volveré a jugar en segunda catalana. Lo echo de menos y el cuerpo me lo pide. Además, entrenaré a un sub-21 a nivel preferente", escribe.