Chuck Kornegay: Un fichaje de bronce

Chuck Kornegay: Un fichaje de bronce
La 'roja' no le quedaba mal.

Javier Ortiz Pérez

En el 2001, el baloncesto español estaba en el umbral de algo grande. Se sabía que la generación liderada por Pau Gasol y Juan Carlos Navarro podían hacer algo grande. Pero les faltaba algo de experiencia y talla rodeándoles. Lo primero lo hizo gente como Alberto Herreros, Lucio Angulo, Alfonso Reyes o Carlos Jiménez; lo segundo hubo que buscarlo fuera y se llamó Chuck Kornegay.

Kornegay había llegado a España en 1998 de la mano del Caja San Fernando. Su primera temporada en Sevilla no fue especialmente llamativa, pero se le veía un enorme potencial, basado en un físico tremendo. Sus 2,06 de músculo fueron enviados la siguiente campaña a Fuenlabrada, un sitio que ya se sabe que suele curtir bien. Cuando regresó para la 2000-01 al Caja ya era un jugador dominante en la liga... que además ultimaba su pasaporte español, ya que se había casado con una chica de aquí.

Las gestiones culminaron satisfactoriamente y Chuck fue la novedad de la selección nacional en el Eurobasket de Turquía. Sus números no fueron especialmente descollantes, pero sí contribuyó positivamente al bronce, la primera medalla absoluta de las muchas que después ha conseguido la 'generación de oro'.

Kornegay (según mis cálculos mentales, el tercer jugador negro en su historia, tras Chicho Sibilio y Mike Smith; ahora tenemos a Serge Ibaka) no volvería a la selección. Tampoco la selección se acordó mucho de él, que seguro que hizo muy buenos dólares en los siguientes años en Unicaja, Dínamo de Moscú, Besiktas, Menorca, Palma... Sus últimos años en la pista fueron en Suramérica (Uruguay y Argentina).

He conseguido contactar brevemente con él. Vive en Philadelphia, donde es entrenador asistente en el Harcum College. Para allá se ha llevado a dos chicos españoles, Dani Busta e Iván Cruz.