Steve Trumbo: El mormón que amaba el rebote

Steve Trumbo: El mormón que amaba el rebote
Portada de Nuevo Basket.

Javier Ortiz Pérez

Aquí también habrá espacio para los extranjeros, que han sido muchos (buenos y malos) los que han pasado por nuestra liga. Steve Trumbo es norteamericano, sí, pero también español. Su nacionalización a mediados de los 80 fue un ladrillo importante para el cambio de hegemonía en el basket ACB. Su presencia interior saliendo del banquillo sin ocupar plaza de extranjero le dio al Barcelona de Aíto un arma sólida frente al Real Madrid.

Trumbo (ficha ACB aquí) había llegado a España como un jugador importante, en la primera Liga con nuevo formato, la 83-84. En Valladolid se convirtió en uno de los mejores pívots de la competición, no solamente reboteando, su gran especialidad, sino también de cara al aro. Su matrimonio con una pucelana impulsó los trámites para que consiguiese el pasaporte, algo que no era tan sencillo como ahora. Hay que recordar para los 'niños' que antes solamente podían jugar dos extranjeros por equipo. Bosman era un juvenil, prácticamente.

Aun sin la nacionalidad todavía, Aíto García Reneses reclutó en la 85-86 a nuestro hombre para su emergente Barça, con el que los siguientes años acumularía títulos. Rodeado de tanto talento (Epi, Sibilio, Audie Norris...), su papel se circunscribió más a pelearse bajo los tableros y tener siempre un buen ratio rebotes/minutos.

De él siempre se cuenta una anécdota, parece que verídica. Estaba tan seguro de su acierto en los tiros libres que los lanzaba con los ojos cerrados. A Aíto le llegó el rumor y, cabreado, mandó a alguien a comprobarlo. Era verdad, tras lo cual se lo prohibió. Pues bien, a partir de entonces su porcentaje bajó.

Apuró su carrera los dos últimos años (92-93 y 93-94) en Sevilla, donde, pese a los problemas físicos, siguió ayudando bastante. Después estuvo vinculado al Barcelona, en el que llegó a ser segundo entrenador de Aíto. Luego se marchó a su estado natal, Utah, donde montó un par de empresas y sigue muy vinculado a la iglesia mormona. Hablé con él hace cuatro años y conservaba un perfecto castellano. Aquí le podéis leer en un reportaje que hice sobre los mormones en la ACB. Conserva excelentes recuerdos de España. Y España de él, claro.