Roland Houston: Ilusionado con volver a Málaga

Roland Houston: Ilusionado con volver a Málaga
A la izquierda, luchando por un rebote (Foto: Nuevo Basket).

Javier Ortiz Pérez

No dejó mal recuerdo Roland Houston en su paso por Málaga. Fue uno de los dos americanos del Caja de Ronda en la llamada ‘liga del cambio’, la 83-84. Formó pareja con el tirador Dan Caldwell y se complementaban perfectamente: uno ponía la fuerza bajo los tableros y el otro la clase desde el exterior. Tras una floja primera fase, el equipo mejoró ostensiblemente en la segunda y consiguió incluso eludir un ‘playoff’ de permanencia al que parecía abocado.

Houston era fuerte y no muy alto (2,04). Había llegado procedente del Niza francés y sus números indican que cumplió bastante bien (20,3 puntos y 9 rebotes). Sin embargo, no renovaría. Regresó a Francia y también pasó por Suiza e Israel.

“El tiempo que pasé en Málaga fue estupendo. Los aficionados eran fantástico y la gente en general muy especial. Disfruté de la ciudad y de las playas, que eran increíbles”, resume ahora desde Estados Unidos, donde ha ejercido como entrenador asistente en universidades durante los últimos trece años. Ahora está en George Mason –estado de Virginia-- tras pasar por George Washington y LaSalle University.

No consigue escribirlo del todo bien (“Macho Monslave”), pero está claro que Moncho Monsalve le dejó huella. “Era un muy buen entrenador”, apunta. También recuerda con cariño a Rafael Pozo, otro de los jugadores de la plantilla, y haber sido seleccionado a final de temporada para disputar un ‘clásico’ entonces: el partido entre los mejores extranjeros de la liga contra la selección española, que iniciaba su preparación para los Juegos Olímpicos de Los Angeles.

Houston, que tiene 54 años, parece un hombre bastante modesto (“era un buen jugador, pero no un gran jugador”) y anda ilusionado porque volverá el próximo verano a Málaga con el equipo de George Mason, que al parecer tiene prevista una gira europea.

Por cierto, le pregunté por esto que escribió José María Martín Urbano en Basketconfidencial, la web del tristemente desaparecido Paco Rengel, ese sabio del periodismo baloncestístico: “Yo estaba ilusionadísimo al comprobar cómo Roland podría admirarse de la magnitud y belleza de la Semana Santa de Málaga. Sin embargo, todo se torció de inmediato: en el momento que apareció el primer nazareno por la entrada de la calle en la que esperábamos, a Houston se le descompuso la cara. Yo diría que se puso blanco y empezó a correr... Yo le seguí de inmediato, intentando explicarme qué había ocurrido... Cuando le alcancé, en un inglés muy americano y con la voz temblorosa, empecé a comprender su terror. 'Ku-Klux-Klan, Ku-Klux-Klan...'. Por mucho que intenté explicarle que no tenía nada que temer, me fue imposible que Roland comprobara la belleza de la Semana Santa de mi tierra”. Su respuesta fue que no lo recordaba.