Ermin Jazvin: Torre bosnia en Granada

Ermin Jazvin: Torre bosnia en Granada
Machacando con Bosnia.

Javier Ortiz Pérez

“Un guerrero en la zona nazarí”. Así titulaba Solobasket la noticia del fichaje de Ermin Jazvin por el Granada a finales de enero del 2010. Llegó con un contrato temporal y se quedó hasta final de temporada, pero ninguna de las dos partes quedó muy satisfecha.

La aportación de este enorme pívot (2,09 y 120 kilos) habitual de la selección bosnia resultó poco relevante: 1,6 puntos y 2 rebotes en 6 minutos en pista como promedios. Como se ve, bastante residual. Él mismo no evita ser autocrítico cuando se le pregunta por el tema, aunque desde luego Granada es una ciudad que seduce a cualquiera, esté en el fondo del banquillo o sea titularísimo.

“Lo primero que recuerdo es que el nivel de la organización de la liga es con diferencia el mejor de Europa, así como la calidad del juego. Lo único malo de mi experiencia en España fue que llegué después de una lesión y estaba fuera de forma, así es que no pudo de jugar mucho. Solamente tuve tres partidos buenos y hoy en día todavía estoy decepcionado conmigo mismo por aquello”, relata. Uno de ellos es seguro el que enfrentó a Granada y Gran Canaria: en 12 minutos anotó 6 puntos y capturó el mismo número de rebotes. Esas cifras fueron su tope en España en las tres categorías. “Sin embargo, tengo que quedarme con la experiencia de jugar allí, que fue estupenda para mí”, añade, en positivo. Y demuestra estar atento a lo que sucede por aquí: “Teníamos un buen equipo. Es una pena la situación en la que está ahora el baloncesto de Granada”.

Está jugando en el Rovinari de Rumanía ahora, ya con 34 años, sin perder de vista un posible regreso a la Liga Endesa si alguien le ofrece la oportunidad. Desde luego, confianza no le falta. “He tenido algunas ofertas a mitad de temporada de sitios como Turquía, pero no quería irme y preferí acabar aquí. Estoy en buena forma y sano y estoy jugando bien. ¿Quién sabe si el año que viene puedo jugar allí en España?”, se pregunta. Aunque la rumana no sea una gran liga, sus números no están mal. 13,2 puntos y 6,7 rebotes en 29 minutos en la cancha. A finales del 2013 tuvo un partido de 11/11 en tiros de dos y 26 puntos.

Jazvin nació en la tristemente célebre ciudad de Mostar, una de las más castigadas por la Guerra de los Balcanes. Allí empezó a jugar para más tarde pasar al Bosna Sarajevo, el gran equipo del país, donde pasó seis temporadas (1998-2004). Después ha tenido un intenso periplo europeo de acá para allá: Alemania, Grecia, Rusia, Polonia, Ucrania… Tiene fama de jugador sobre todo defensivo.